¿Qué la curiosidad mató al gato?

16 DE AGOSTO DE 2022 ¿Qué la curiosidad mató al gato?

POR: VÍCTOR MANUEL REYES FERRIZ

Desde los inicios de la humanidad existe una cualidad que no nos ha dejado ni un solo momento, la curiosidad, palabra que proviene del latín “curiositas” y que nos lleva al concepto de descubrir algo que no se sabía y la RAE nos proporciona diferentes significados que no nos orientan realmente al sentido de una cualidad que pudiera ser positiva; empero, es y ha sido gracias a la curiosidad que el ser humano a evolucionado, trascendido, mejorado, pero también muy posiblemente extinguirse.

Si bien es cierto que gracias a la curiosidad hemos pasado de vivir en la cavernas a crear ciudades impresionantes, o bien, de ser nómadas a convertirnos en una sociedad sedentaria que consiguió establecerse en un solo lugar, desarrollar la agricultura y el cuidado y domesticación de animales, también es cierto que el límite de nuestra curiosidad puede matarnos y en este espacio quiero contarles de cinco lugares en nuestro planeta que prohíben esa curiosidad a la mayoría de las personas, y no es precisamente porque en ellos existan secretos de estado, armas nucleares o porque sean zonas en extremo peligrosas, sino porque son lugares que conservan víveres para un futuro, otro de ellos nos proporciona datos de las sociedades de hace miles de años y uno más nos enseña que se deben respetar las creencias de todas las personas incluso aunque sean una pequeña minoría.

Como primer sitio los trasladaré a una zona remota del ártico cercana al polo norte, la bóveda del banco de semillas más grande del mundo “Svalbard Global Seed Vault” que se ubica en la isla Spitsbergen en Noruega y que está construida a más de 100 metros de profundidad. Este proyecto fue inaugurado en el 2008 gracias a la visión del propio gobierno noruego y cuyo objetivo es preservar todo tipo de semillas ante una posible catástrofe mundial que arrasara con todos los sembradíos haciendo imposible la subsistencia humana por lo cual, al contar con este gran depósito de semillas, nuestra especie, contaría con una reserva bastante significativa para comenzar de nuevo; cada país tiene protegidas sus semillas desde el momento de su creación y según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), en septiembre del 2021 se contaba con 1,1 millones de muestras que representan a más de *6,000 diferentes especies de plantas teniendo pleno control de ellas los países que las envían, es decir, el único que puede retirarlas es quien las remitió.

*Nota: La página oficial de la bóveda indica que son 5,947 especies, y hasta el 2010, México ha sido el país que más muestras había remitido, 79,802, lo cual, significaba que 1 de cada 6 muestras existentes en la bóveda era mexicana.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, ya que el principal enemigo de este sitio es el cambio climático porque para preservar en óptimas condiciones estas semillas se deben mantener temperaturas de -18ºC (-0.4ºF) y en el año 2016 el incremento de las temperaturas deshieló la montaña e inundó la bóveda y en 2020 se registró el verano más caluroso, lo que modificó el permafrost que es la capa de suelo bajo la superficie terrestre que ha permanecido congelada durante millones de años y que es vital para mantener las temperaturas bajas, para la conservación de las muestras; así que aquí tenemos una razón más para continuar con los esfuerzos de reducir nuestras emisiones de CO2, evitar aerosoles, movernos a energías limpias, dejar de tirar basura, etc, etc, etc.

Un segundo sitio que se encuentra prohibido a la entrada de personas, lo encontramos en el sudoeste de Francia cerca de la villa de Montignac en la región de Dordoña y es la “Cueva de Lascaux”, la cual, fue descubierta accidentalmente el 8 de septiembre de 1940 cuando Marcel Ravidat de diecisiete años de edad, acompañado de su perro de nombre “Robot”decidieron ir al sitio que, según una leyenda urbana, marcaba la existencia de un tesoro; sin embargo, caía la noche y la exploración tuvo que ser postergada. Cuatro días más tarde, el curioso adolescente, regresó al lugar acompañado de tres amigos y durante dos días recorrieron el interior de la cueva dándose cuenta de las pinturas rupestres que se encuentran en su interior particularmente la bóveda que es la más famosa, la que contiene muchas imágenes de toros y caballos por lo que acudieron a un profesor jubilado de nombre Léon Laval quien al principio dudó de lo que le contaban los cuatro escuincles pero finalmente accedió a ir al lugar y cuando pudo entrar se percató que no era cualquier situación sino que era un hallazgo asombroso por lo que no dudó en contactar a un viejo conocido, el arqueólogo Henri Breuil, un experto en el arte parietal (arte paleolítico representado en cuevas), quien quedó plenamente interesado al grado de dedicarle los siguientes tres meses al estudio e investigación de la cueva.

Las conclusiones de este arqueólogo fueron publicadas en 1941 donde afirmó que la Cueva de Lascaux eran del periodo auriñaciense que se ubica entre los 38 mil y los 30 mil años antes de Cristo, por lo que a esta belleza de lugar la denominó la “Altamira francesa” por su alto valor artístico; a partir de ese momento comenzaría una extensa intervención por parte de científicos y académicos, quienes determinaron que existía un error en los cálculos de Breuil por lo que no pertenecía al periodo auriñaciense sino que los materiales que fueron utilizados para la realización de las pinturas datan de 18 mil a 17 mil años A.C. correspondiendo a la cultura magdaleniense. En los ochenta metros que tiene de longitud esta cueva se consiguió establecer la aparición de 1,983 unidades gráficas donde 915 son animales y de ellas, únicamente se identificaron 364 correspondientes a caballos, 90 de ciervos y algunos toros y bisontes. Entre las salas más destacadas encontramos la denominada “Sala de Toros” y el “Divertículo axial” y en su conjunto se le ha apodado a esta cueva como “La capilla sixtina de la prehistoria”.

Durante casi dos décadas fue permitido el ingreso a los visitantes; empero, en 1963 derivado de la gran afluencia comenzaron a aparecer en las paredes de la cueva tanto algas como moho que dañaban esta maravillosa obra de arte, por lo que se tomó la determinación de prohibir la entrada. En la tercera sesión del comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) realizada entre el 22 y 26 de octubre de 1979, este sitio quedó protegido como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Con la finalidad de dar a conocer a todo el mundo esta belleza, en el año de 1983 se creó un museo que se ubica a escasos 200 metros de la cueva llamado Centro Internacional de Arte Rupestre de Lascaux o “Lascaux IV”, en el cual, se recreó una réplica de la cueva y mediante la mejor tecnología nos muestra las características, pinturas, ambientes y condiciones de lo que sería estar físicamente en la cueva.

El último sitio que deseo compartirles se le ha denominado “El ombligo del mundo” y se ubica en el Uluru-Kata Tjuta National Park” en Australia y es uno de los monolitos más grandes del planeta que en realidad su nombre es “Ulur u” proveniente del idioma pitjantjatjara que es el idioma del desierto occidental, ya que, antes de la llegada de los europeos a Australia, existían alrededor de 300 idiomas aborígenes y 700 dialectos diferentes, por lo tanto no existe una traducción real de este nombre, de tal suerte que en inglés se designó como “Ayers Rock”. 

Probablemente este sitio lo han visto en millones de fotografías, series, películas e incluso videojuegos, y algunos ejemplos son las películas “The man of Hong Kong” (El hombre de Hong Kong – 1975),  y “Young Einstein” (El joven Einstein –  1988); la serie de “Uluru & the magician” (Uluru y el mago – 2021) o el videojuego “Top Gear 2”, pero para pronta referencia, es un monte rojizo que se encuentra enclavado en un valle bastante extenso, el cual, también estuvo abierto al público e incluso se podían escalar sus casi 350 mts de altura; sin embargo, debido a que es un sitio sagrado para los aborígenes del lugar, la tribu Anangu, quienes tienen una concepción propia de la vida al creer que dicho monolito es una prueba de la llegada de seres celestiales que viajaron a la tierra y trajeron la vida y mediante presión al gobierno solicitaron que se respetaran sus creencias para cerrar las visitas al lugar, situación que consiguieron que el 26 de octubre del 2019 se prohibiera el paso a la zona aledaña y por supuesto a escalar esta montaña.

Existen muchos otros lugares en nuestro planeta que están prohibidos a la presencia humana como puede ser la “Ihla da Queimada Grande”, en Sudamérica ubicada frente a las costas de São Paulo, que es casi imposible arribar a ella porque está totalmente invadida por serpientes venenosas, se calcula que existen entre 1 y 5 serpientes por metro cuadrado, o bien los templos budistas en Nepal, que están pidiendo que los YouTubers o influencers no acudan porque faltan al respeto a sus tradiciones, pero la curiosidad del ser humano es interminable; sin embargo, pareciera que hemos llegado a un grado donde deberíamos controlar esa curiosidad en ciertos aspectos como son precisamente en temas cuando ya traspasamos los límites del respeto a las creencias de otras personas, cuando afectamos los derechos de terceros o bien cuando nuestra sola presencia en algún sitio afecta; así que si bien es cierto que nuestra curiosidad nos puso en el espacio exterior, también debemos controlarla para que no sea la causa de nuestra propia extinción.

DATO CULTURAL.

Un día como hoy en 1977, fallecía en Tennessee, Estados Unidos, el ícono del rock, Elvis Aaron Presley, quien tuvo una carrera artística muy corta y llena de momentos de ausencia de los escenarios, pero que sin duda marcó época; en 2005, en el espacio exterior, el astronauta ruso Serguéi Konstantínovich Krikaliov, bate el récord mundial de estancia en el espacio, al sumar 747 días y 14 horas en diversos periodos a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés); en 2009, en Berlín, Alemania, el ex atleta jamaicano Usain Bolt, rompe su propio récord mundial de la prueba de los 100 metros libres en la final masculina del Campeonato Mundial al registrar un tiempo de 9,58 segundos.

Espero tus comentarios en el correo vmrf@aperturaintelectual.com y recuerda qué en este espacio, las críticas no son bienvenidas, SON NECESARIAS.

Te invitamos a que califiques esta información.

3 comentarios en “¿Qué la curiosidad mató al gato?

  1. Que interesante es la lectura y conocer tantas cosas que al menos yo no imaginaba.
    Creo que la vida no nos alcanza para conocer físicamente lugares tan interesante.
    Felicidades.

    Le gusta a 1 persona

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