Por: Luis Roberto Peralta Hernández
En días anteriores y con motivo del festejo del día del abogado, tuve la oportunidad de asistir a diversas conferencias que, dentro del marco de la celebración, tuvieron a bien impartir ponentes de índole internacional que abordaron diversos tópicos de ámbito jurídico. En varias de ellas, se disertaban temas por demás relevantes para quienes nos interesa la rama del derecho y de gran actualidad. En varios de ellos, era punto de coincidencia la llamada justicia social.
Este tema, la justicia social en últimas fechas, ha sido abordado desde distintas aristas, una de ellas la jurídica, ya que sin lugar a dudas es de suma importancia su existencia como parte de la consolidación del ejercicio de los derechos que como sociedad tenemos, convirtiéndose en la correlativa obligación del estado el crear las condiciones para lograrla, constituyéndose una segunda arista, la necesaria visión que otorga la ciencia política para su entendimiento, por lo que desde luego es y será, un tema recurrente como parte de las campañas de quienes buscarán la sucesión presidencial de nuestro país en 2024. Así mismo, no podemos obviar la perspectiva otorgada por las ciencias económicas para analizar tan complejo tema puesto que, en gran medida se puede aspirar a ésta, hasta en tanto tengamos como sociedad, dentro de lo posible, las mismas condiciones que nos permitan el desarrollo armónico, teniendo como eje el equitativo acceso a los bienes y servicios inherentes a la dignidad humana como la alimentación, la salud, el trabajo, la educación y otros que originariamente le corresponden al estado prestar mediante el uso correcto de los medios de la obtención de ingresos.
Pero entonces y para comprender éste tan mencionado concepto en la actualidad deberíamos comenzar por delimitar ¿qué es la justicia social? O bien, quizás un poco antes, ¿es posible la existencia de una justicia social?
Para arrancar con este tema y parafraseando a uno de los ponentes al tuve el gusto de escuchar, tendríamos que analizar ¿qué es la sociedad? Él reflexionaba acerca de que si cada uno de nosotros nos preguntáramos en este momento acerca de ello, seguramente vendría a nuestra mente la idea de un conjunto de personas que habitan en un espacio determinado y que guardan entre sí diversas condiciones, desarrollo de actividades o procesos comunes que les dotan de identidad y de sentido de pertenencia. Sin embargo, disertaba acerca que en realidad, para poder comenzar a conceptualizar a la justicia social, debemos entender que tal y como lo mencionaba Durkheim, a la sociedad no la podemos limitar o concebirla como un conjunto de personas, sino que realidad ha de ser vista como un conjunto de conjunto de personas que con responsabilidades propias forman parte de un engranaje y un andamiaje necesario para la subsistencia individual y colectiva del hombre. Me explico:
La sociedad no debe ser vista como un grupo de seres humanos que por azares del destino coincidieron en un tiempo y lugar determinado. La sociedad la constituyen como lo mencioné, grupos de grupos de personas, la familia propiamente dicha y en sentido estricto es una sociedad, las escuelas, las religiones, cada uno de los órganos de gobierno, los clubes deportivos, los partidos políticos, todos ellos tienen y deben cumplir con una función; con reglas claras sobre los rumbos u objetivos que se fijan, los lineamientos sobre las que se van a conducir. Reiterando a Durkheim, si cada una de esas sociedades funciona, el municipio, el estado y las naciones habrán de funcionar. No podemos concebir a la justicia social sino a partir del funcionamiento individual de cada uno de nosotros y de los roles que asumimos en cada una de las sociedades de las que somos partícipes.
Cada 20 de febrero se celebra el Día Mundial de la Justicia Social. La Organización de las Naciones Unidas (ONU). Para este organismo internacional, ésta es necesaria para y pieza clave entendida como el principio fundamental para la convivencia y la prosperidad de cualquier civilización moderna.
De manera general podemos entender que la justicia social consiste en la necesidad de la existencia del estado de bienestar a partir del cual, cualquier miembro de la sociedad posea igualdad en las oportunidades que los demás en distintos ámbitos, como pueden ser: el acceso a la educación, a derechos laborales, abatimiento de la pobreza, igualdad en el más amplio de los sentidos, es decir, la disminución de la discriminación entre muchos otros.
Algunos de los medios más empleados por parte de los estados para lograr una relativa correcta búsqueda de la justicia social son por ejemplo: las becas de estudio, apoyo para el emprendimiento, leyes que son encaminadas para la protección de la mujer, los niños, los adultos mayores, en general programas de asistencia social, apoyo para clases social e históricamente en desventaja, entre muchos otros; por lo que constituyen tristemente en área de oportunidad para que quienes fungen como candidatos a cargos de elección popular los utilicen para fines propios, coaccionar los votos o bien comprometerse con acciones que difícilmente pueden cumplirse siendo un campo fértil para los gobiernos populistas que se han ido consolidando sobre todo en América Latina.
La consecución del ideal de la justicia social es un camino sumamente largo y complejo, sin embargo, necesario para el desarrollo de la vida democrática de las naciones y por encima de todo, lograr el real ejercicio de los Derechos Humanos, puesto que como lo vimos, estos conceptos, es decir, la justicia social y el pleno ejercicio de los derechos fundamentales no pueden ni deben ser considerados como independientes siendo necesario uno para la existencia del otro.
Para que exista justicia social se requiere abatir los niveles de pobreza, acabar con la discriminación, que es el origen de la desigualdad, terminar con la corrupción, ejercer el derecho al voto y vivir en democracia, cultivar y vivir en cultura de la paz, respetar y hacer cumplir las leyes, reconocer y respetar los derechos de todos los demás, entre muchas otras cosas que habrán de nacer en la conciencia del hombre de manera primigenia por encima de las leyes. Ojalá algún día tengamos la oportunidad de conocer qué es vivir en una justicia social. Gozar de seguridad en todos en el sentido más amplio de la palabra.
Antes de dar por concluido el presente espacio quiero agradecer la oportunidad de expresarme y compartir con ustedes estimados lectores cada una de las colaboraciones que podido desarrollar, esperando contar con su lectura y opiniones al respecto de las mismas en lo sucesivo, queriendo hacer este agradecimiento a su acompañamiento al cerrar esta colaboración número 100.
“Es la sociedad la que nos forma a su imagen, nos llena de creencias religiosas, políticas y morales que controlan nuestras acciones.”
Emilio Durkheim
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Luis, muy interesante tu exposición, yo no soy abogada pero me gusta enterarme de todos estos temas aunque en ocasiones no entiendo mucho y en otras termino haciéndome alguna pregunta como ahora, realmente algún día se alcanzará la justicia social??
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Muchísimas gracias, por sus comentarios.
Yo considero que en efecto debe ser una aspiración perpetua de toda sociedad libre y democrática. No podemos pensar que sea únicamente responsabilidad del gobierno. Un enorme saludo
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