Leif Erikson y el continente americano

23 DE JULIO DE 2024 Leif Erikson y el continente americano

POR: VÍCTOR MANUEL REYES FERRIZ

La historia nos ha “enseñado” que el descubrimiento de América fue gracias al almirante, cartógrafo, explorador, gobernador, navegante y virrey genovés Christophorus Columbus o traducido al español como Cristóbal Colón; empero, conforme continuamos nuestros estudios en la escuela, resulta que aparece otro personaje también italiano pero oriundo de Florencia llamado Amerigo Vespucci o igualmente traducido al español como Américo Vespucio que fue un comerciante, cosmógrafo y explorador que resulta ser que pisó las tierras americanas con el pleno conocimiento que no era parte de Asia, entre unos 7 y 9 años posteriores al viaje de Colón de 1492 y por ello el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller propaga el nombre de “América” a este nuevo mundo en honor a Vespucio.

Ahora bien, es de la mayoría sabido que “la historia la escriben los ganadores”, de tal suerte que algunos o muchos hechos que aseguramos con toda “certeza” podrían estar perfectamente encasillados bajo el precepto de una revisión y el caso del Continente Americano, Nuevo Mundo o las Indias Occidentales, no es ajeno a ello y mucho menos cuando en este rubro no solo hay una disputa entre dos personajes, sino que entra un tercero en discordia que adicionalmente resulta que pisó el suelo americano, al menos, 471, sí CUATROCIENTOS SETENTA Y UN años antes, lo que supondría que fue cercano al año 1021 y cuyo origen vikingo le otorgó el nombre de Leif Erikson.

Quisiera comenzar por ubicarnos o tal vez tratar de hacerlo, en nuestro orbis terrarum de aquella época, y lo que encontraremos es que a finales del siglo X y principios del XI se vivía en el “mundo” esencialmente Europa, una convulsión que abarcaba los ámbitos militares, políticos y religiosos que mantenían en vilo las relaciones entre las grandes potencias principalmente militares, y me refiero a Europa casi de manera exclusiva porque debemos recordar que para aquellas fechas, Asia en realidad ocupaba un cargo cien por ciento comercial y principalmente en especias, lacas, porcelana y seda que en muchas ocasiones alcanzaba a tocar tierras africanas pero solamente la parte norte, es decir, se encontraba en un punto exclusivo de circulación marítima que tardaba meses, por ello, no es casualidad que desde tiempos inmemoriales las culturas como cartagineses, egipcios, fenicios, griegos, polinesios o romanos fueron las que mayor impacto tuvieron en cuanto al dominio territorial; empero, aquí es donde una cultura fugaz por denominarla de alguna manera, tiene presencia y cuya historia es sumamente interesante e importante; los Vikingos.

Los Vikingos son marinos originarios de la región de Escandinavia que provenían de los actuales países de Dinamarca, Noruega y Suecia; sin embargo, suele confundirse de manera habitual este término ya que “todos los Vikingos eran escandinavos, pero no todos los escandinavos eran Vikingos”, es decir, esta palabra únicamente se aplica para aquellas personas que nacieron en dicha región pero que se aventuraron al mar, a buscar nuevos territorios, a conocer los límites marítimos y adquirir riquezas por ello, no todos los escandinavos eran Vikingos y esta cultura estuvo en auge entre el siglo VIII y el XI donde tuvieron presencia desde el norte europeo hasta el mediterráneo y fueron los británicos quienes acuñaron este término haciendo una gran diferencia entre éstos y quienes se dedicaban al comercio a quienes les denominaban “hombres del norte” o ”nórdicos”.

Dicho lo anterior, entraré en el tema de lleno del Vikingo Leif Erikson, del cual, de hecho, se puede encontrar información bajo diversas maneras de escribir el apellido como Eiriksson siendo la forma literal de la lengua germánica de Escandinavia, pero también como Ericsson, Erickson o bien Ericson y él, fue hijo de otro gran personaje de la cultura escandinava, nada más ni nada menos que del también Vikingo Erik Thorvaldsson o mejor conocido como “Erik el Rojo” y quien dentro de sus múltiples acciones descubrió Groenlandia (existe una discrepancia entre si fue él o Gunnbjörn Ulfsson, para no variar) e instaló el primer asentamiento por lo que se convirtió en el cacique de aquella tierra y al haberla denominado como “Greenland” (Tierra verde) en contraposición de su vecina “Ísland” (Tierra de hielo y fuego) consiguió que muchos habitantes de ésta última inmigraran en Groenlandia y al ir poblando su territorio comenzó a construir embarcaciones para realizar viajes de exploración y por supuesto de saqueo. Años más tarde nace su primogénito Leif quien a diferencia de su padre era ferviente creyente cristiano y de hecho es por esa vía por la cual se pudo entender que Erikson fue el primer europeo en pisar América.

La información sobre este personaje icónico de la cultura Vikinga es difusa y no es para menos si consideramos que sucedió hace más de 1,000 años por lo que se supone que nació en Islandia en uno de los intervalos donde sus padres se movían de territorios, y que probablemente pudo fallecer en el año 1025 que es el momento en que su hijo Thorkell lo sucedió como Jefe de Groenlandia. Marino de nacimiento y Vikingo por determinación, Leif tuvo contacto, al parecer, con el continente americano en el año de 1021, pocos años antes de morir, y llamó a esta tierra como “Vinland” debido a la gran cantidad de maderas y vides que encontró y es que, es altamente probable que en su viaje desde Groenlandia haya desembarcado en la actual región de Terranova en Canadá y esto se sustenta con algunos restos de asentamientos humanos de origen escandinavo específicamente el sitio arqueológico denominado L’Anse aux Meadows que incluso fue publicado en la revista Nature, donde dicho sea de paso, en la que se supone fue la casa que habitó Leif y su esposa Theodhild y en la que también se vislumbra una pequeña iglesia cristiana en el jardín trasero totalmente contrario a la tradición familiar de Erikson que practicaban el paganismo nórdico.

Este descubrimiento de Leif es, como muchas otras cosas en la historia de nuestro planeta, un afortunado infortunio porque mientras él tenía contemplado regresar a Noruega para predicar esta “nueva” creencia religiosa, resultó que las mareas lo llevaron a otros lares y en general a realizar un descubrimiento impresionante porque, aunque esta tierra de “Vinland” como la solían llamar ya se encontraba habitada y tenía un esquema de convivencia propio, el que haya existido este contacto permitió no sólo ubicar esta porción de tierra sino otras dos a las que llamaron “Helluland” (Tierra de roca plana) y “Markland” (Tierra de bosques) que son las actuales Isla de Baffin y la zona central del Labrador respectivamente.

Respecto a la veracidad de estas afirmaciones, resulta importante destacar que, desde el año de 1961, año en que fueron descubiertos los asentamientos nórdicos en L’Anse aux Meadows por los arqueólogos noruegos Helge Marcus Ingstad y Anne Stine Ingstad, quienes utilizaron carbono 14 para datar dichas construcciones, además, de haber encontrado restos de maderas que fueron cortadas por la mano del hombre con herramientas de metal, material que no era utilizado por los habitantes de la actual Canadá, lo que esclareció aún más este hecho, porque si bien es cierto que ya existían habitantes en aquellas latitudes desde hace más de 23,000 años, también es cierto que coincide perfectamente con esos apenas 1,000 años que se mantiene el contacto estrecho con la población de la entonces reinante Europa.

Finalmente, diversas fuentes han escrito sobre esto desde instituciones reconocidas como la BBC, National Geographic, El Economista hasta editoriales como el Fondo de Cultura e incluso la propia UNAM, empero, por supuesto que al ser un tema de esta dimensión existe sobre todo el cuestionamiento de en verdad América se presentó al mundo a partir de su “descubrimiento” sin importar quien haya sido el responsable, y a este respecto podemos encontrar información bastante interesante en la obra del abogado, catedrático, escritor, filósofo e historiador mexicano Edmundo O’Gorman intitulada “La invención de América”.

DATO CULTURAL.

Un día como hoy en 776 a.C. en Olimpia, Grecia se considera en esta fecha arrancaron por primera ocasión los primeros Juegos Olímpicos que se realizaron en honor al dios Zeus y demás deidades griegas y se aprovechaba la ocasión para resolver conflictos políticos o bien nuevas alianzas con pueblos vecinos. Durante casi doce siglos se realizaron por intervalos de cuatro años hasta que el emperador Teodosio los prohibió en el año 393 por considerar que era un ejercicio pagano; en 1881 en Lieja, Bélgica los representantes de los gobiernos de Bélgica, Francia y Países Bajos fundan la Federación Europea de Gimnasia, escogiendo esta fecha derivado de la celebración de los primeros Juegos Olímpicos de la historia y retomando el pensamiento filosófico de Platón que reiteraba la importancia de ejercitar mente y cuerpo. La Gimnasia fue eliminada durante muchas ediciones de los JJ.OO. hasta que el Barón de Coubertin reincorporó esta disciplina en la edición de Atenas 1896; en 2001 en Bonn, Alemania se lleva a cabo la IV Conferencia de las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático logrando un acuerdo para la reducción en la emisión de gases de efecto invernadero donde se tuvo una votación a favor de 178 países y solo uno en contra, el de Estados Unidos.

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