
POR: THELMA MORALES GARCÍA
Observar las luces multicolores que iluminan la Noche del Grito en casi todas las capitales de los estados de nuestro país, es lo más esperado por la gente que asiste a las celebraciones de las Fiestas Patrias, espectáculo que en la actualidad se combina con la música tradicional mexicana; también se emplean en exhibiciones, festividades y conmemoraciones.
Desde la infancia me fascina este tipo de espectáculos, me pregunto a quién no le gusta ver el cielo iluminado por los fuegos de artificio que crean los magníficos artesanos de nuestra entidad.
La pirotecnia tiene su origen en la antigua China, pero su significado es de origen griego y significa “arte de los fuegos”. Es un arte formado por dispositivos explosivos que originan estruendos, llamas y chispas de colores al encontrarse en combustión.
Se les conoce como «fuegos artificiales», «fuegos de artificio» o «juegos pirotécnicos» y son considerados todo un arte, ya que son múltiples las variaciones, juegos y técnicas con que cuenta el artesano pirotécnico, y siempre en constante innovación.
Entre los grandes fuegos de artificio se encuentran los tradicionales crisantemos, que son efectos espectaculares que abarcan amplias extensiones de cielo. Su utilización requiere espacios abiertos y zonas de seguridad. Se les llama así porque se trata de una variedad de fuego artificial que tiene gran parecido con la flor del Crisantemo.
La noche del grito de independencia y el 16 de septiembre, son fechas que nos permiten recordar nuestros sentimientos patrióticos y sentirnos orgullosos de nuestra mexicanidad. Fue hasta después de la Revolución Mexicana que nuestras fiestas para conmemorar la independencia, revaloraron lo auténticamente mexicano como la indumentaria indígena, las artesanías y por supuesto la comida.
No puede faltar el tradicional rebozo que portan algunas mujeres, esta prenda ha transitado por nuestra historia desde el siglo XVII y aunque en canciones famosas se habla solo de Santa María del Río en San Luis Potosí, en casi en todo el país existen importantes centros reboceros como en Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Hidalgo y por supuesto en el Estado de México donde destaca el municipio de Tenancingo, que cuenta con extraordinarios tejedores en telar de cintura o de otate como se le conoce y las maravillosas empuntadoras de Zumpahuacán que tejen hermosas puntas para los rebozos.
También como tradición popular, la charrería ha permanecido en nuestra historia patria, gracias a las leyendas, composiciones musicales, corridos y se le considera una de las tradiciones mexicanas más auténticas, porque representa parte de la cultura nacional; en la actualidad es un espectáculo y una fiesta popular que muestra el ambiente de lo mexicano.
La diversidad cultural que existe en México nos da una gran riqueza, pero no debemos olvidar que nos une nuestra bandera, el himno nacional, el águila y otros símbolos patrios que nos hacen sentir el orgullo de ser mexicanos sobre todo en este mes de septiembre.
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