
| 25 DE MARZO DE 2025 | Semana Santa, Yucatán, ¡¡¡allá vamos!!! |
POR: VÍCTOR MANUEL REYES FERRIZ
Nos encontramos a escasas dos semanas y media para disfrutar de un periodo vacacional más, muchos de nosotros no hemos planeado alguna actividad, ya sea porque no se tenga el tiempo necesario o bien porque la economía no lo permite; empero, si eres de quienes están en ese proceso de encontrar un buen lugar lejos del bullicio, probablemente la opción de visitar la Península de Yucatán termine por ser tu mejor opción.
Desde hace muchos años, al menos a partir del 2016, la ciudad de Mérida comenzó a retumbar con mayor presencia cada vez, entre los diferentes rankings que enumeran las mejores ciudades ya sea para visitar o hacer negocios, y en este caso en particular se conjuntan una buena cantidad de factores como son su riqueza cultural, gastronómica, ambiental, pero sobre todo por consolidarse desde, aquel año y hasta el día de hoy, como la ciudad más segura del territorio mexicano, lo que hace que tanto turismo nacional como internacional, voltee a ver no sólo a la ciudad sino a muchos municipios de la entidad cuando se trata de planear unas buenas vacaciones.
Hablar de Yucatán es remitirnos a muchos años atrás, años en los que, en nuestro México, fue un lugar muy especial comenzando porque ahí se asentó una de las culturas más importantes no solo para nuestro país, sino con trascendencia en todo el mundo, me refiero a la maravillosa cultura Maya, la cual, desafortunadamente no dejó un rastro certero o contundente respecto a su desaparición por lo que el misticismo la convierte aún más en una cultura digna de estudiarse. Comenzando por enlistar o enumerar algunos de los avances o aportaciones que esta cultura precolombina nos dejó, encontramos que implementaron un sistema jeroglífico de escritura que contemplaba tanto ideas como palabras muy similar al empleado en el antiguo Egipto; empero, con una diferencia de al menos 3,500 años y donde, hasta el momento, no existe ningún estudio que demuestre alguna interacción entre dichas culturas, que dicho sea de paso, coinciden en la utilización de la forma piramidal en su arquitectura aunque cada una con una técnica diferente que permite diferenciarlas sin ningún problema; sin embargo, ambas coinciden en que dicha técnica permitió conocer y disfrutar de sus vestigios arqueológicos muchos, pero muchos siglos después de su desaparición; por lo que corresponde al rubro científico, la astronomía y las matemáticas podríamos tildarlas de sus mayores fortalezas ya que, en la primera de éstas encontramos mediciones extremadamente precisas para los periodos de nuestro satélite natural, así como los planetas de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, sin dejar a un lado por supuesto nuestra estrella mayor que es el Sol, y una muestra de ello lo vemos reflejado perfectamente en el observatorio denominado “El Caracol” que se encuentra en Chichén Itzá, una de sus ciudades principales y que no solo cuenta con una de las llamadas “Maravillas del mundo moderno” que se designaron en aquel año 2007 como lo es la Pirámide de Kukulcán, también conocida como “El Castillo”, sino que en dicho asentamiento se encuentra el Cenote Sagrado que es la entrada principal al inframundo, porque debemos recordar que para esta cultura ancestral, su cosmogonía además de ser bastante compleja, nos invita a pensar fuertemente en la relación que existe entre la vida y la muerte, algo que para los Egipcios, también fue un sello distintivo, algo bastante peculiar, pero para el caso de los Mayas, el cosmos, se basaba en la armonía triádica, es decir, tres planos horizontales que representaban el cielo, la tierra y el inframundo que, a su vez, se dividían o abarcaban cuatro direcciones como lo son los cuatro puntos cardinales y su universo lo representaba con imágenes perfectamente detalladas como se puede observar en la siguiente imagen.

- Nota: Esta imagen fue utilizada exclusivamente para una representación visual y pertenece al sitio https://pueblosoriginarios.com/meso/maya/maya/cosmologia.html
En el segundo rubro de la ciencia, es decir las matemáticas, sería impensable nuestra vida sin la mayor aportación de esta civilización que la exportó a todo nuestro globo terráqueo, el dígito del “O” (cero), que a pesar de que la historia occidental intentó durante siglos opacar este legado maya, recordemos que tarde o temprano la verdad sale a la luz, y es que, durante muchos siglos se transmitió el conocimiento de que fue en India donde este dígito fue utilizado e implementado en las matemáticas por primera ocasión, que gracias al reconocido matemático Brahmagupta en el año 598 esto fue posible; posteriormente se le atribuyó a Leonardo de Pisa quien es mejor conocido como Fibonacci quien en 1202 escribió su obra “Líber Abacci” (Libro del ábaco) que es un texto aritmético en el que pretende explicar de manera “simple” las matemáticas; empero, esto remitirnos solamente a estos personajes, deja totalmente fuera a una de las civilizaciones con mayor avances y aportaciones porque los Mayas, implementaron el cero en sus cálculos matemáticos al menos 400 años antes que el propio Brahmagupta. Ahora bien, debemos recalcar que, para los Mayas, el cero no era la ausencia del todo, el vacío o carencia, por el contrario, gracias a su cosmovisión, el cero representaba el todo del mundo inmaterial o espiritual y mediante el uso de un sistema binario, la parte humana o material complementaba dicho universo.
Como hemos podido ver, el mundo Maya es una verdadera fascinación, por lo tanto, sus sitios arqueológicos no pueden ser de otra manera y aunque sus asentamientos incluyen diferentes estados del sureste mexicano, específicamente en la Península de Yucatán podemos disfrutar de innumerables vestigios precolombinos; empero, conjuntarlos con actividades un poco más modernas como podría ser la visita a “Las Coloradas”.
Ubicadas en el litoral norte de la Península de Yucatán, específicamente en el municipio de Río Lagartos, se encuentran las playas que tienen un “mar rosa” y es que esta pigmentación se debe a que en realidad es un salar por lo que existen infinidad de microorganismos y bacterias que confluyen en las altas concentraciones de sal para proporcionar este inigualable color del agua y adicionalmente proporciona un ecosistema singular, el cual, fue declarado como “Reserva de la Biósfera”, en el año de 1999 por lo que cuenta con un estricto programa de conservación y manejo de los recursos naturales, lo que obligadamente nos refiere que el desarrollo en la zona es escaso, de tal suerte que no esperes las grandes cadenas hoteleras, restaurantes de lujo ni atracciones de grandes dimensiones, por el contrario, lo que vale la pena de este lugar es precisamente ese contacto con la naturaleza y disfrutar de una condición ambiental única en nuestro país que se encuentra a tan solo 3 horas de la capital yucateca.
Hablando de la capital, Mérida ofrece muchas atracciones fascinantes, desde disfrutar una caminata por su famoso Paseo Montejo, nombrado así en honor al fundador de la ciudad, Francisco Montejo y que nos permitirá rentar una bicicleta para admirar las Casas Gemelas, la casa Peón del Minarete, Peón de Regil o la Quinta Montes Molina que nos cuentan los inicios de la historia de esta ciudad henequenera, pero también nos podemos adentrar en el Museo Regional de Antropología e Historia y si nos movemos tan solo unos 15 minutos podremos visitar el Gran Museo del Mundo Maya; una vez que salimos del centro de Mérida, podemos recorrer el Parque Zoológico Animaya, donde podrás disfrutar de una Estela al estilo Maya que te ofrecerá una vista a 35 metros de altura o tomar un catamarán que te llevará a recorrer unas pequeñas islas internas para que observes la fauna del lugar y por supuesto que, cuenta con un herpetario (aunque la palabra no la reconoce la RAE, es el sitio donde se crían y exhiben anfibios y reptiles) donde disfrutarás de una amplia variedad de serpientes, cocodrilos y tortugas, además de ofrecer otras amenidades como un jardín botánico y un parque acuático.
Una opción verdaderamente excepcional es visitar los cenotes y aguadas que tiene esta Península y que, según datos del propio gobierno estatal, pueden ser de cuatro tipos , abiertos, antiguos cenotes, semiabiertos y tipo caverna, y debemos recordar que en todo el territorio estatal existen cerca de 8,000 cuerpos de agua de este estilo por lo que es sumamente sencillo encontrar alguno en nuestro paso; empero, los que llegan a ser más recomendados comenzando por el propio Il Kil ubicado en la zona arqueológica de Chichén Itzá, o por ejemplo el Cenote Suytun, el Cenote Maní-Chan en Cuzamá, el Cenote de Homun o el de Yaxbacaltun o bien el Cenote San Lorenzo Oxman, el cual, se encuentra en la ciudad de Valladolid, un municipio que fue conocido como la “Sultana del Este”, fundado en 1543 y que actualmente es una delicia visual gracias a sus coloridas casas, que por cierto, una de ellas es la “Casa de los Venados” donde se encontrarán infinidad de artesanías realizadas por manos mexicanas de todo el territorio nacional, convirtiéndola en el museo de arte popular más grande de nuestro país, pero Valladolid tiene mucho más que ofrecer, es un sitio pintoresco que ha sido condecorado con el distintivo de Pueblo Mágico, al igual que los sitios de Espita, Izamal, Maní, Motul, Sisal y Tekak para un total de 7 pueblos mágicos en la entidad.
Finalmente, siempre será una gran opción alojarse y visitar el estado de Yucatán que, por falta de espacio, no pudimos mencionar las maravillas gastronómicas que nos ofrece; sin embargo, ese “pequeño detalle” puede ser la cereza del pastel, así que suerte en sus vacaciones y no dejemos de contemplar este destino turístico maravilloso.
DATO CULTURAL.
Un día como hoy en 1924 en Atenas, Grecia, mediante la figura política del plebiscito, el pueblo griego vota por la adopción de la forma republicana de gobierno, por lo que, se conforma la Segunda República Helénica, la cual, en esta ocasión si fue reconocida por las demás naciones, ya que, en su primer intento realizado durante su guerra de independencia entre 1822-1830 no tuvo el respaldo internacional; en 1942 nacía en Memphis, Estados Unidos, la artista, cantante, compositora musical y pianista Aretha Louise Franklin, quien es considerada como una de las personas más influyentes en la historia de la música, siendo así que, era nombrada como “Queen of soul”; en 2008 en todo el mundo, se conmemora por primera ocasión, el “Día internacional de recuerdo de las víctimas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos” declarado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas mediante su resolución A/RES/62/122 de fecha 17 de diciembre de 2007, en la cual, se busca generar conciencia entre las sociedades, recordar aquellos vergonzosos momentos en que la esclavitud era vista como normal y evitar que estas conductas sigan existiendo.
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