Por: Susana Dumit Garciarreal
Cuidarte no es un sacrificio ni algo que me reste; al contrario, ha sido una experiencia que me enseña, me transforma y me impulsa a querer ser una mejor persona. Si pudiera regresar el tiempo, elegiría ser tu mamá una y mil veces más.
Hay momentos en que duele, días en que el cansancio pesa, y otros en que me siento rota, pero tu sonrisa y mirada me recargan la pila.
Más del 70% de las personas que cuidan somos mujeres: educamos, acompañamos y sostenemos al mismo tiempo. No tenemos horario ni manual, y aun así damos todo de nosotras como un acto de amor.
No pedimos reconocimiento, pero sí derechos, apoyo y momentos de descanso.
El 5 de noviembre es el Día de las Cuidadoras y los Cuidadores.
Hoy quiero decirles que las veo, las admiro y las abrazo: a todas las personas que cuidan, a las mamás que cada día se levantan sin saber cómo serán sostenidas, pero que encuentran fortaleza en el amor.
Sin embargo, no se dejen al final. Busquen actividades que sean un apapacho mental, físico y emocional.
Y a la sociedad, quiero hacerle una invitación:
Si conoces a una persona cuidadora y no sabes cómo apoyarla, pregunta y escucha con el corazón abierto. Practiquemos la empatía.
“Detrás de cada vida cuidada, hay otra que merece ser cuidada.”
— Grupo Autismo
“Recuerda que algunas veces los milagros, son personas”
Si deseas compartirme tus experiencias o tienes alguna pregunta escríbeme al correo susanadg@aperturaintelectual.com y con gusto te responderé.
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