El carisma

POR: THELMA MORALES GARCÍA

Siempre me he preguntado por qué hay personas que te caen de maravilla, con tan sólo ver cómo se expresan y la seguridad que demuestran. Muchos personajes de la política, les encantaría poder comprar aquello que conocemos como Carisma, pero no lo podemos comprar, sino tenemos carisma podemos buscar apropiarnos de algunas de las cualidades de quienes tienen el privilegio de haber nacido con esa cualidad.

Las personas con carisma nos inspiran entusiasmo, interés o afecto, por alguna determinada gracia que poseen. En algunos casos son actores de cine como Robert Downey Jr. o Timothée Chalamet; líderes sociales como Nelson Mandela o Malala Yousafzaird.

Algunos líderes carismáticos tienen en común ciertas habilidades como: alegría por la vida; valoran el potencial de la gente; generan esperanza y comparten sus dones. Regularmente las personas con carisma le sonríen a la gente; también invierten su potencial y ayudan a otros a sacar lo mejor de ellos; el escritor británico Benjamín Disraeli decía que el carisma era “el más grande bien que usted puede realizar por otro, no es compartir sus riquezas de carácter, sino revelarle las suyas”, es decir, no se trata de imitar a la gente con carisma, sino encontrar en nosotros mismos lo mejor de nuestras cualidades y explotarlas al máximo.

Las personas carismáticas generan esperanzas, aún recuerdo un anuncio que nos muestra a un hombre con un cartel que dice: “Una limosna por favor soy ciego” y la gente pasa con indiferencia, hasta que una persona decide cambiar el letrero y colocar la frase “hace un día precioso, pero yo no puedo verlo” y la gente cambia su actitud. Esa actitud es la que poseen las personas con carisma, creen realmente que pueden cambiar las cosas. John Lennon era carismático por sus ideas, mismas que hacían reflexionar a los demás.

La gente carismática, comparte sus dones, su sabiduría, sus experiencias, su generosidad e incluyen a los demás, el querer servir a los otros, como fue el caso de la Madre Teresa de Calcuta o Mahatma Gandhi, por ello se vuelven carismáticos y la gente los sigue; también son líderes que forman equipo con otras personas para ayudar a quienes más lo necesiten.

La persona carismática no siempre posee la belleza física, pero nos atrae precisamente por lo que la definición misma refiere del ser carismático. Carisma proviene del griego y significa agradar, hacer favores y es la capacidad de ciertas personas de motivar y suscitar la admiración de sus seguidores gracias a su magnetismo personal.

Por eso es importante no tratar de imitar, simplemente ser uno mismo y sobre todo ser seguro de nosotros mismos. El proyectar seguridad, hablar con convicción, hacer que los otros se sientan bien con nosotros y lo más importante sonreír, pero que esa sonrisa sea auténtica, no fingida.

Algunas personas fingen que poseen el carisma, pero uno puede darse cuenta casi de inmediato porque no sale del alma, aunque algunos consideran que si se puede adquirir, siempre habrá una diferencia entre la persona que posee ese don de manera natural y que le fue otorgado al nacer.

Espero sus comentarios en el correo lamyfriend@aperturaintelectual.com

Sígueme en mis redes:

Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:

Te invitamos a que califiques esta información.

ENTRADAS RELACIONADAS


Descubre más desde Apertura Intelectual

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.