Horizontes con puerto al mundial 2026

Por: José Carlos Zepeda García

El próximo Mundial de la FIFA 2026 está a la vuelta de la esquina, organizado esta edición por Estados Unidos, México y Canadá, se perfila como uno de los más electrizantes de la historia. Repasamos las cifras que construyen su narrativa, desde Qatar 2022, pasando por Rusia 2018, y hasta estadios de gloria como Sudáfrica en 2010 y Brasil en 2014, para proyectar quiénes pudieran ser las potencias que pueden coronarse en este verano 2026.

En Qatar 2022, sorprendió la solidez defensiva de selecciones como Marruecos, que alcanzó semifinales por primera vez en un Mundial, y Francia, que terminó subcampeón con un plantel promedio de edad de solo 26 años. El cementado bloque europeo se impuso con un 63% de posesión promedio entre los cuartos de final y una efectividad de pase superior al 85%.

En Rusia 2018, Francia se coronó con un estilo vertical, combinando presión alta y contragolpes letales. Su dominio técnico y físico marcó el estándar moderno del juego internacional.

Datos estadísticos nos muestran que, desde Japón 2002, los equipos que finalizan con más de 60% de posesión y más de 500 pases por juego tienen una probabilidad superior al 70% de llegar por lo menos a cuartos de final. Desde Sudáfrica 2010, los goles provenientes de jugadas elaboradas crecen un 20% edición tras edición, reflejo del fútbol más táctico y menos directo de antaño.

Para el 2026, hay nombres y estilos que destacan. Brasil llega con su habitual mezcla de talento y samba, pero con una defensa más estructurada bajo conceptos de presión zonal. Francia, en cambio, repite elenco con un bloque que domina la transición ofensiva y mantiene un liderazgo táctico sólido. Alemania, por su parte, siempre disciplinada, ha rejuvenecido su mediocampo con jóvenes que combinan técnica y recuperación de un balón, una pieza clave en los sistemas de poseedor moderno.

En el continente americano, Argentina defenderá su corona con un estilo más equilibrado entre control de juego y verticalidad, impulsado por un promedio de 55% de posesión y llegada por las bandas. Estados Unidos, como uno de los coanfitriones, ha crecido en consistencia táctica, comparando sus posesiones largas con un promedio de 53% y una efectividad de pase en campo rival del 82%, cifras que los colocan firmes como contendientes serios.

En Asia, las selecciones como Japón han mostrado un intenso pressing coordinado y juego ofensivo rápido, con promedios superiores a 15 tiros por partido en finales de fase de grupos recientes.

Tácticamente, la edición del Mundial de este 2026 será un duelo entre estilos: defensas organizadas con transición rápida, presión alta con construcción paciente desde el fondo, y selecciones que combinan creatividad individual con bloques colectivos compactos. El equipo que logre equilibrar estos elementos, con rotación efectiva y mentalidad ganadora, será quien levante la copa.

Así que a prepararnos para la edición de este mundial 2026, el cual, no será solo una fiesta deportiva, será un choque de tendencias futbolísticas, datos y estrategia, donde la historia y la estadística irán de la mano hacia la gloria.

Si lo prefieres, escucha esta columna de

Tiempo Reglamentario

Sígueme en mis redes

Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:

Te invitamos a que califiques esta información.

ENTRADAS RELACIONADAS

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.