Dios en la tierra

POR: THELMA MORALES GARCÍA

José Revueltas nació en Durango un 20 de noviembre de 1914, reconocido como escritor y ferviente activista; tal vez los libros que más se recuerdan de él es «El apando» que fue llevado al cine en 1975. Pero yo recuerdo más, dos libros de cuentos que marcaron mi formación literaria como «Dormir en tierra« y «Dios en la Tierra«, de este último, recuerdo que en uno de los cuentos que forman este dramático libro, encontramos la crítica de su autor a un sistema de gobierno que entonces planteaba la modernidad de un México posrevolucionario y donde el cuento Verde es el color de la esperanza, hace referencia a la pérdida de los escribanos y aquellos quienes con hermosa letra escribían los testamentos, oficios y todo aquello que se hacía en las oficinas gubernamentales, los cuales serían remplazados por las máquinas de escribir que entonces eran lo mejor y lo más moderno.

Uno de los mejores escribientes del mundo, con una de las más bellas letras que se hayan conocido, así que no podrían, de ninguna manera, olvidarlo, ni olvidar sus veinte años de trabajo. Este personaje desgarrador recreado por Revueltas, y quien conserva la esperanza de volver a su trabajo: ¡Fíjate bien! ¡Será un sobre grande y encima mi nombre, escrito a máquina! La modernidad, concepto que desplazaba la hermosa letra de estos escribanos que quedaron en el pasado y ahora no son más que historia y que gracias a los archivos parroquiales, notariales y oficiales podemos admirar las hermosas letras escritas a mano que eran en aquellas épocas todo un arte.

El desarrollo y el avance de la modernidad han dado paso a las computadoras y al correo electrónico, las cartas han pasado a segundo plano, ya casi nadie escribe con su propia letra, de hecho todos los periodistas y escritores más aventajados escriben sus artículos en computadora, los trabajos de los jóvenes universitarios también cumplen con este requisito por una mejor presentación de sus textos, pero considero que esta pérdida de la escritura nos lleva a plantearnos que hemos hecho para salvar nuestra letra escrita.

No pretendo decir si es bueno o malo, sino compartir con el lector una reflexión sobre las ventajas con la que contamos en la actualidad y como llegamos a este punto, por ello no deja de ser importante recordar las hermosas letras que antes se tenían y que si pensamos que si la lectura es un placer para nosotros, también lo debe ser la escritura que nos puede incluso mostrar la evolución que hemos tenido desde que sólo éramos unos niños; por cierto aún conservo alguna libreta de mis años de infancia con mí letra de entonces y en nada se parece a la de ahora.

Cuando asistimos a algún curso y hacemos anotaciones en una libreta, la letra de ahora se ha deformado por la rapidez con la que se escribe por tratar de apuntar todo lo importante y que de esta manera no se olvide, pero considero que lo más gratificante para mí, es conservar las cartas escritas por la persona amada, eso es más personal que recibirla escrita por una computadora, aunque la ventaja es la velocidad con la que se recibe por medio del internet.

Hasta el correo postal es considerado en estos tiempos como obsoleto, porque una carta enviada al otro lado del mundo puede tardar hasta meses en que se reciba. Ahora me pregunto, recordando a José Revueltas, qué opinaría de estos tiempos y de lo que escribimos en WhatsApp o en el internet y que es recibido casi de inmediato. Ventajas y desventajas, lo cierto es que hemos perdido de alguna manera nuestra escritura a mano.

Espero sus comentarios en el correo lamyfriend@aperturaintelectual.com

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