
POR: THELMA MORALES GARCÍA
En Chihuahua fue fusilado a manos de los realistas, Miguel Hidalgo y Costilla, el 30 de julio de 1811; un cura que logró con su grito libertario iniciar una lucha en contra del virreinato, su papel de héroe en la historia nacional, durante dos siglos ha generado muchas investigaciones en torno a su vida.
Por ello quiero recordar un libro cuya primera edición se realizó en 1960; escrito por un erudito de nuestra entidad, el maestro Gustavo G. Velázquez, quien en su libro “Hidalgo nueva vida del héroe”, nos hace reflexionar sobre este personaje, en un análisis desde distintos ángulos, mismos que como él refiere, no abundan en el estudio de nuestra historia; por ejemplo: el papel que desempeñó Hidalgo y las causas que lo llevaron a obrar de cierta manera y la forma en cómo actúo en los inicios de la independencia.
Este mismo libro fue reeditado en 2007 por la Biblioteca del Bicentenario, con la presentación del investigador Carlos Herrejón Peredo y se conforma por dieciocho capítulos en los que se desmenuza la vida del Padre de la Patria; por ejemplo: El mundo en que nació el héroe; Maduración intelectual; El magisterio de Hidalgo; La parroquia de Dolores; En los preludios de la Independencia; El grito de la Independencia; De Valladolid a Toluca; El Monte de las Cruces y regreso al Bajío; La supresión de la esclavitud y la reforma agraria; Allende contra Hidalgo; Camino a la derrota; Muerte del héroe, entre otras.
Para el autor la vida de Hidalgo, ha sido un estudio permanente de investigadores que nos hablan minuciosamente de su infancia hasta el día de su muerte; aunque para él es más importante saber cómo se forjó el Padre de la Patria.
Nació y pasó los primeros años de su vida entre labradores, por lo que desde ese momento pudo ver la diferencia que había entre las clases privilegiadas y las clases bajas envilecidas por la explotación, conoce desde niño el dolor de los indios y la terrible vida de los peones de la hacienda de Corralejo. Miguel Hidalgo se encontraba entre ambas clases; por lo que nuestro autor considera que desde ese momento la semilla de libertad apareció en su conciencia.
Sus enseñanzas jesuitas inician a los doce años, porque su padre don Cristóbal Hidalgo consideraba que la Compañía de Jesús, era una organización religiosa con ilustración amplia y sólida. Posteriormente ingresa al Colegio de San Nicolás, donde recibirá el grado de bachiller en arte. Tal como el autor nos refiere: “…sus compañeros lo apodaban el zorro, tanto por su habilidad en las disputas escolares, cuanto por ser taimado y burlón…”
Este colegio sería su techo durante 26 años; parte de su juventud y madurez la pasaría allí, de ser alumno pasó a ser maestro; en este recinto se educó y después bajo su magisterio muchos estudiantes beberían los conocimientos de sus enseñanzas. Su principal biógrafo refiere que conocía latín, francés, italiano y hebreo; de las lenguas indígenas el otomí, purépecha y náhuatl.
Este libro me parece excelente para que reflexionemos sobre cómo se forjó el hombre que luchó por sus ideales de libertad, y que el escritor Gustavo G. Velázquez nos transmite una emoción al hablarnos con un lenguaje casi poético cuando el héroe es fusilado: “Pero los ojos verdes del padre Hidalgo, del Padre de la Patria, no se habían cerrado a la noche de México. Avizoraban el porvenir y su hermoso rostro iba a alumbrar muchas noches oscuras de los mexicanos…”
Espero sus comentarios en el correo lamyfriend@aperturaintelectual.com
Sígueme en mis redes:
Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:
Te invitamos a que califiques esta información.
ENTRADAS RELACIONADAS
