Por: José Carlos Zepeda García

Hay ciudades que respiran futbol, otras que viven del basquetbol… pero hay momentos en los que la Ciudad de México se transforma por completo y el pulso lo marca el beisbol. El regreso de la Major League Baseball con la Mexico City Series 2026 no es únicamente un evento en la agenda deportiva; es la confirmación de una relación que se ha consolidado con el tiempo, una conexión que ha ido creciendo inning tras inning hasta convertir al país en una de las plazas más atractivas fuera de Estados Unidos.
Los próximos 25 y 26 de abril, los Diamondbacks de Arizona y los Padres de San Diego disputarán dos juegos de temporada regular en el Estadio Alfredo Harp Helú. No son encuentros de exhibición ni compromisos de preparación: son partidos oficiales que cuentan en la clasificación, lo que implica intensidad real, decisiones estratégicas sin margen de error y, sobre todo, espectáculo garantizado para una afición que ha demostrado estar a la altura de cualquier escenario de Grandes Ligas.
Este momento no surge de la nada. La historia de la MLB en México tiene raíces que se remontan a 1996, cuando precisamente los Padres de San Diego y los Mets de New York marcaron un precedente al disputar los primeros juegos oficiales fuera de Estados Unidos y Canadá. Aquella serie no solo abrió la puerta a la internacionalización del béisbol, también posicionó a México como un socio confiable para albergar eventos de alto nivel.
Desde entonces, el país ha visto desfilar a franquicias históricas. Equipos como los Dodgers de los Angeles, Los Cardenales de Arizona y los cachorros de Chicago encontraron en Monterrey una sede recurrente durante años, consolidando una afición que no solo entiende el juego, sino que lo vive con intensidad. Esa etapa fue clave para lo que vendría después: el salto a la capital.
En años recientes, la Ciudad de México ha tomado el protagonismo. La serie de 2023 entre los Padres de San Diego y los Gigantes de San Francisco marcó un antes y un después, no solo por el espectáculo en el terreno, sino por la respuesta en las gradas. Un año más tarde, los Astros de Houston y los Rockies de Colorado confirmaron que no se trataba de un experimento aislado, sino de una estrategia sostenida que hoy encuentra continuidad con la edición 2026.
Y es que el contexto actual deja poco margen para la duda. La velocidad con la que se agotan los boletos, el interés mediático y la conversación pública en torno a estos juegos evidencian que el béisbol de Grandes Ligas tiene una base sólida en México. No es casualidad que equipos como San Diego mantengan un vínculo constante con la afición mexicana, ni que Arizona represente una conexión natural por su cercanía geográfica y cultural.
A ello se suma un factor que convierte a la Ciudad de México en un escenario único: la altitud. En el Harp Helú, la pelota viaja distinto, los lanzadores enfrentan un reto adicional y los batazos suelen encontrar mayor recompensa. Es un entorno que favorece el espectáculo ofensivo y que, en términos narrativos, añade un matiz especial a cada juego.
Más allá del resultado en el diamante, la Mexico City Series forma parte de una visión más amplia: la expansión global del béisbol. Sin embargo, en el caso mexicano, la lógica es diferente. Aquí no se trata de conquistar un mercado nuevo, sino de fortalecer uno que ya existe, que consume, entiende y produce talento para las Grandes Ligas.
Así, lo que veremos en los próximos 25 y 26 de abril no es una simple visita, sino una reafirmación. México no solo recibe béisbol, lo adopta, lo proyecta y lo convierte en parte de su identidad deportiva contemporánea.
Cuando la pelota vuelva a rodar en el Estadio Alfredo Harp Helú, no será únicamente el inicio de una serie más. Será la continuidad de una historia que sigue creciendo. Que suene el contacto del bat, que la pelota encuentre el cielo capitalino y que la afición haga lo que mejor sabe: entregarse al juego. Porque cuando la liga mayor de béisbol llega a México, el diamante adquiere otro significado… uno que se juega con pasión y se disfruta sin reservas.
Si lo prefieres, escucha esta columna de
Tiempo Reglamentario
Sígueme en mis redes
Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:
Te invitamos a que califiques esta información.
ENTRADAS RELACIONADAS
Descubre más desde Apertura Intelectual
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
