Por: Susana Dumit Garciarreal

Vivimos en un mundo donde muchas veces vamos tan rápido que olvidamos detenernos a mirar al otro. Vemos rostros, pero no historias. Vemos comportamientos, pero no las batallas que alguien está librando en silencio.
La realidad es que cada persona está viviendo algo que los demás no siempre podemos ver. Algunos están enfrentando pérdidas, otras enfermedades, cambios, miedos, cansancio, incertidumbre… y muchos simplemente están aprendiendo a vivir un día a la vez.
La empatía no significa tener las mismas experiencias que alguien más. Significa recordar que, aunque nuestros caminos sean diferentes, todos somos humanos y todos cargamos algo.
Como papás, como familias, como sociedad, a veces juzgamos demasiado rápido. No sabemos cuántas noches alguien pasó sin dormir, cuántas lágrimas guardó en silencio, cuántas veces tuvo que reunir fuerzas para levantarse y continuar.
La vida nos recuerda constantemente que estar aquí ya es un milagro. Que detrás de cada persona hay una historia que merece ser escuchada con respeto y con amor.
Quizá hemos perdido un poco esa capacidad de mirar al otro con más paciencia, pero también tenemos la oportunidad de recuperarla. Un gesto amable, una palabra de apoyo, una escucha sincera puede hacer una diferencia enorme en la vida de alguien.
Porque al final, todos estamos intentando hacer lo mejor que podemos con la historia que nos tocó vivir… Y tal vez la empatía empieza justo ahí.
“Recuerda que algunas veces los milagros, son personas”
Si deseas compartirme tus experiencias o tienes alguna pregunta escríbeme al correo susanadg@aperturaintelectual.com y con gusto te responderé.
Sígueme en mis redes:
Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:
Te invitamos a que califiques esta información.
ENTRADAS RELACIONADAS
Descubre más desde Apertura Intelectual
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
