Crisis cultural…

Por: Víctor Manuel Reyes Ferriz

Afortunadamente en todo el mundo se festeja cada año el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, este 2010 no fue la excepción y alrededor del globo se contó con una gran cantidad de ferias, exposiciones, conferencias, presentaciones de libros y una gran variedad de eventos relacionados con la industria editorial, con la finalidad de dar a conocer las últimas publicaciones o recordar impresiones anteriores. 

El título del Día Internacional del Libro fue proclamado el 23 de abril del año 1995, escogiéndose esta fecha derivado del aniversario luctuoso de los 2 mas grandes escritores que nos ha dado la literatura, Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare, que coincidentemente fallecen el mismo día, sin embargo, cabe mencionar que éste último nos brindó su último aliento, basándose en el calendario Juliano que en realidad sería, en nuestro calendario actual, el día 3 de mayo. Los antecedentes de esta celebración nos remontan a mediados de la década de los 20’s cuando en España se inicia una Feria Regional del Libro, con la finalidad de promover la literatura y poco a poco fue ganando terreno en los países vecinos hasta lograr que a finales del siglo XX, la UNESCO determine la creación del Día Internacional, posteriormente en 2001, se determina nombrar cada año una Capital Mundial del Libro, siendo Madrid la primera en reconocerse con tal denominación, y que este año se honró a Liubliana, Eslovenia con este distinguido título.

Al ser España el creador de dedicar un día específico para promover la lectura, podemos encontrar que en este lugar, se llevan a cabo de las mejores exposiciones literarias y eventos relacionados con los libros y es un día en que se realizan diversos eventos con este afán; por ejemplo podemos encontrar que en Santander, se presentaron muestras pictóricas de los alumnos de la Escuela Municipal de Arte del Barrio Pesquero, así como un concurso infantil de comics y una exposición de libros que durará hasta los primeros días de mayo; en Navarra, su Departamento de Cultura repartió de manera gratuita 700 ejemplares de un título de bolsillo y 15,000 separadores de hojas, en las bibliotecas públicas; en Madrid se mantuvieron abiertas las bibliotecas y librerías 24 horas ininterrumpidas. En el caso de las universidades, la de Valladolid, realizó visitas guiadas a la Biblioteca Histórica del Centro y realizó un homenaje a escritores locales, la Universidad de Alcalá, regaló un libro y un clavel a las primeras 80 personas que visitaran la Fábrica del Humor y así podríamos continuar con las demás Universidades y Departamentos de Cultura de España. Por su parte, en Chile, específicamente en Santiago, se repartieron de forma gratuita, mas de 100,000 ejemplares de un libro de cuentos en las estaciones del metro, se llevaron a cabo exposiciones de pintura, veladas de poesía, música y cuentacuentos, y una de las actividades mas impactantes fue el intercambio de libros que se realizó en la Plaza Yungay, donde de manera gratuita se permitía a la gente llevar sus libros y poder cambiarlos con otras personas durante una hora.

México no fue la excepción, en nuestro país existieron diversos eventos para celebrar este gran día, y por supuesto que como era de esperarse en Guadalajara se realizó un magno evento dentro de la FIL (Feria Internacional del Libro), donde como cada año se presentan grandes escritores para dar a conocer sus nuevas publicaciones, editoriales de renombre y algunas de reciente fundación para promocionar los textos que tienen, pero sobre todo existe una actividad que me llama mucho la atención y que espero poder acudir algún día, que es la lectura en voz alta de alguna novela, que en esta ocasión se eligió “Los relámpagos de agosto” del escritor, periodista, narrador y dramaturgo mexicano, Jorge Ibargüengoitia. Así como en este lugar, en todo el territorio nacional existieron estos festejos, empero, me parece que no fueron lo suficientemente grandes como se imaginó, ya que no se tuvo una gran difusión en los medios masivos, la afluencia a los eventos fue reservada y por supuesto que el ánimo de nosotros como pueblo apático y falto de ganas de aprender y crecer, preferimos sentarnos frente al televisor y ver la última jornada del fútbol nacional o la pésima programación que nos ofrecen nuestras televisoras, en lugar de acudir a este u otro tipo de eventos de carácter cultural.

Hablando de la oferta televisiva, podemos constatar esta falta cultural de nuestra gente en hechos tan insignificantes como que mucha gente se traga (metafóricamente hablando) gran parte de las cosas que ven en la televisión, como son la compra de productos que anuncian para bajar de peso, las “grandes oportunidades “ que nos ofrecen en cursos de idiomas, noticias que solo buscan vender, programas cómicos que en realidad solo nos reflejan una identidad del mexicano, en fin tantas cosas que nos “venden” sin ningún sentido. Un día después de esta celebración del Día del Libro, “festejamos” el aniversario del virus de la influenza A (H1N1) que al igual que otras noticias causó un pánico excesivo y tronó nuestra industria restaurantera y comercial sin una verdadera razón y todo porque no nos informamos, por no ser críticos, por no responsabilizarnos de nuestros actos, por ser flojos y querer echarle la culpa a nuestros gobiernos de otorgarnos una cultura y educación escasa; no lo creo así, en verdad es necesario que nosotros nos sacudamos esa mediocridad y nos acerquemos un poquito a la cultura que es tan basta que en cuanto se prueba te convence y te convierte.

Es una pena que en las encuestas y estudios que se realizan a nivel mundial, nuestro país se mantenga en los últimos lugares en los temas de aprendizaje, en los temas de lectura, en los temas que reflejan un quehacer crítico de los habitantes, no podemos continuar con este ritmo, no podemos seguir perteneciendo a este “selecto” grupo de perdedores en los indicadores internacionales. Solo basta con escuchar los resultados del estudio realizado por la CONACULTA sobre los índices de lectura en México y nos podemos percatar de la NULA cultura con la que contamos, ya que dentro de los cinco primeros lugares en cuanto a libro favorito se refiere, el mexicano contestó La Biblia, Juventud en éxtasis y Cañitas; una disculpa con los autores de éstos últimos dos, pero no son libros que proporcionen una cultura muy basta y mas bien el mexicano contesta esto porque no ha leído tal vez, ningún otro libro. Verdaderamente den ganas de llorar al revisar todos los datos que arroja esta encuesta nacional, me quiero imaginar todo el trabajo y esfuerzo que implica hacer un estudio de este tamaño y que las personas que intervienen en estos procesos, al término de tanto tiempo, se percaten que los mexicanos no salen de lo mismo, lo digo porque en cuanto a autor favorito, libro preferido y cuál fue el último libro leído, todo plasma los mismos resultados en torno a estos tres libros, y ni que decir de las revistas, que las mas leídas son de espectáculos, moda, información televisiva y deportes. Que baja calidad cultural.

Cuando vemos estos resultados es inminente la pregunta ¿Qué nos pasa?, ¿Por qué no podemos estar a la altura de los demás países? y la respuesta siempre será la misma, por desidiosos, espero que podamos darnos cuenta que esta actitud no nos lleva a nada bueno y que nuestros gobiernos efectivamente tienen muchos errores, empero, también hacen muchas acciones en las cuales no participamos, pero si nos quejamos.

Espero tus comentarios y sugerencias en el correo lic_reyesferriz@yahoo.com

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