Llámame por tu nombre / Call me by your name

De Luca Guadagnino

Por: Daniel Sánchez Castro.

Abrimos este espacio de reflexión en medio del encierro pandémico del 2021, a casi un año de que comenzó la cuarentena en México, el encierro y el aislamiento nos han permitido reflexionar sobre diversos temas de nuestras aceleradas vidas y poner en jerarquía lo que realmente es valioso; o bueno, eso intentamos hacer. En lo personal dentro de mi rutina pre- Covid solía salir al cine una vez por semana por semana con mi esposa e ir al menos dos veces a la Cineteca Nacional, era nuestra rutina, un acto de complicidad donde el silencio de la sala nos mantenía atrapados, lo mejor era poder salir y discutir la película rumbo a casa, reflexionar y analizar el trasfondo del filme. Con la llegada de la nueva normalidad nos hemos tenido que adaptar y ahora los tengo también a ustedes y a este sitio para poder seguir sosteniendo nuestra pasión por el séptimo arte.

Elegí comenzar esta sección con una película bastante distinta podríamos pensar, a aquellas llamadas hollywoodenses, donde el final no será un “y vivieron felices para siempre”… comencemos.

En esta víspera a celebrar el 14 de febrero, hablaremos de un amor adolescente, ambientado en los inicios de los años 80´s en una campiña italiana, se encuentra Elio un joven, qué, está dejando la pubertad para entrar en la juventud, donde vemos el desarrollo de su despertar y curiosidad sexual; de diferentes formas nos va llevando la historia a las dificultades que se vive en el abandono de la infancia y el paso a la madurez, así como, lo angustiante que puede llegar a ser el cortejo o el tabú de la virginidad. Por otro lado, está la llegada de Óliver a la casa de descanso en donde se encuentra Elio. Óliver, es un adulto joven que al principio tiene complicaciones para relacionarse con su compañero de casa y crean un ambiente de tensión, la cual, desembocará en un romance de verano.

El cine nos tiene acostumbrados a filmes que tratan justamente sobre ese tema, los llamados Amores de Verano, desde Grease”, en 1978, nos han llenado sobre los complejos caminos del enamoramiento, pero como si de una novela shakesperiana se tratará, este filme nos arroja escenas al puro estilo de “El sueño de una noche de verano”, donde Óliver y Elio se dejan llevar por las flautas del dios Pan modernizado por el bit de la música ochentera, la pasión se ve enfatizada en cada encuentro donde esconden su amor; un amor secreto por lo que representa una relación homosexual en  el paradigma de finales del siglo pasado, en un pueblo católico.  

Con excelentes actuaciones nos muestran lo duró que debió ser demostrar el amor entre hombres o mujeres en una sociedad, donde incluso, la homosexualidad, seguía perteneciendo a los parámetros de diagnostico del manual de psiquiatría (DSM-III).

Para el ocaso del filme, poder ver a Óliver despedirse de Elio por una llamada para informarle que no podrá regresar con él, le informa que se ha comprometido en matrimonio con una chica, a quien, describe como “buena”, nos hace pensar inmediatamente a la manera que encontró para guardar la apariencia de las buenas costumbres.

Darle la cara al vacío que deja una ruptura, diría la doctora Guadalupe Rocha: sale más cara la herida narcisista que la propia relación, una forma dura de tomar la responsabilidad de tu dolor y hacer algo con él; así termina Elio, haciendo frente a su propio nombre, a lo que su corazón le dicta y lo que el dolor le permita.

Del amor y todas sus probables formas que pueda ocupar… no hay manera de poder darle razón a cosas del corazón, escribe un pensador, no nacemos sabiendo amar o a ser amados, es algo que se va construyendo, se edifica con experiencias, caídas y raspones, sin duda, no habrá forma de tomar atajos o evitar tropiezos.

Recibo tu comentario en la caja de abajo hecha para ello, o bien, envíame un correo a danisan@aperturaintelectual.com

Un comentario en “Llámame por tu nombre / Call me by your name

  1. Gran comentario Daniel 😃 una película que a muchos “nos trajo gratos recuerdos”. Aunque sea raro decirlo asi, pues no hemos vivido en Italia (al menos mi caso), una Italia idílica.
    Sin duda, muchos (por lo que he leído y escuchado) se identifican en ese primer enamoramiento y en la perdida de ese gran amor. Ahí, en la otredad se deposita tanto amor y un montón de cosas más, y tras su fracaso parece que no habrá “recuperación”. El primer amor y desamor donde uno se desgarra. Aunque, tras el encuentro con otros amores, es posible que uno ya no lo viva así (tan doloroso). El desenamorado “aprende” o se torna más insensible. No lo sé.

    Y hablando de lo idílico o del ensueño de esa Italia. Parece un poco irreal. No deja de ser muy bello cada toma, como si fuera una postal. Algunos tachan de sumamente refinado el ambiente. Pero, el libro narra sobre una situación vivida en los 80, como bien señalas. Quizá en nuestra memoria, al recordar ese amor que nos volvió tan felices y desdichados, le pongamos más belleza de lo que realmente pasó. En fin. Ya me balconee un poco, pero no puedo dejar de celebrar que hayas elegido está pieza hermosa que a ninguno deja sin opinión.

    Saludos.

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