¿La perfección existe?

Por: Luis Felipe Aguilar Palafox

Era el 12 de noviembre de 1961, día en el que la ciudad de Onesti, Rumania; vio nacer a una niña que pasó de jugar a volar en las ramas de los árboles en la casa de su abuela, a ser multimedallista olímpica, la gran Nadia Comaneci.

Los inicios.

En ese mismo jardín fue descubierta por Bela Karolyi, quien a la postre se volvería su entrenador, y se dedicó a desarrollar el talento innato que tenía Nadia. 

Con tan solo 9 años, Nadia ya contaba con múltiples victorias, y en 1974 logró convertirse en campeona mundial juvenil.

La gimnasta rumana siguió acumulando triunfos, entre ellos los Campeonatos Europeos en Noruega y la Copa América, donde se convirtió en la primera mujer en ejecutar un doble mortal de espaldas en las barras asimétricas.

La consagración.

En los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, el mundo entero tuvo la oportunidad de conocer y quedarse asombrados con las rutinas y excelsitud de Nadia.

Nadie esperaba lo que pasó, ni siquiera la tecnología ya que los marcadores eléctricos no estaban programados para un resultado como el que se dio.

Tras una rutina que dejó al público sin aliento, Comaneci se encontraba expectante de su resultado. Al publicarse no se hizo esperar el asombro de todos los asistentes al gimnasio incluidos el público, rivales, compañeras, entrenadoras y hasta los propios jueces.

El marcador mostró un 1.0 de calificación, para lo cual se tuvo que explicar que no estaba diseñado para incluir una calificación de doble dígito como la que había conseguido Nadia, un 10 perfecto.

En esos juegos olímpicos Nadia obtuvo 7 máximas puntuaciones, 3 medallas de oro, 1 de plata y 1 de bronce con tan solo 14 años.

Nadia era ya una heroína en Rumania y consiguió acumulando triunfos, en 1978 ganó los Campeonatos Mundiales de Estrasburgo y consiguió otras 2 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980.

Giro a la historia.

Rumania permaneció durante varios años bajo un régimen dictador de Ceausescu, situación con la que la gran mayoría de los rumanos no comulgaban.

Esto llevó a Bela y Marta Karolyi, pareja entrenadora de Comaneci, a desertar durante una gira por Estados Unidos. Esta deserción incluyó también al coreógrafo Geza Pozsar.

De esta manera Nadia se quedó sin equipo y encerrada en su país, por lo que el 27 de noviembre de 1989, Nadia decide huir en un viaje épico de varios días atravesando terrenos helados para por fin llegar a Estados Unidos.

Nadia comenzó a promocionar artículos de gimnasia y se volvió modelo, también conoció en 1994 a su actual esposo, el entonces gimnasta estadounidense Bart Conner.

En 2001 Nadia adoptó la nacionalidad estadounidense, pero sin perder la rumana por el gran amor que le tiene a su país natal.

Vida de película.

En 1984, el director Alan Cooke llevó al cine la película de la vida Nadia Comaneci, llamada “Nadia”. Y en el 2003 la exgimnasta publicó su autobiografía.

Nadia le demostró al mundo que hay que estar preparados para todo, que hay que dejarse sorprender y que la perfección si se puede alcanzar.

¡Nadie como Nadia!

Twitter @aguilarpalafox

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