POR: LIGIA PÉREZ GARCÍA
El duelo es una experiencia universal y, al mismo tiempo profundamente individual. Todas las personas, en algún momento, enfrentan la muerte de un ser querido, la pérdida de la salud, la separación de una relación, la terminación de un proyecto o alguna otra pérdida significativa. Sin embargo, aunque el duelo es parte inevitable de la condición humana, acompañar a alguien que lo vive sigue siendo un reto emocional para la mayoría.
Acompañar en el duelo no es consolar, ni resolver, tampoco se trata de distraer o llenar silencios incómodos, acompañar significa “estar”, con respeto, sin juicio, es permitir que el otro exprese y experimente su dolor a su propio ritmo.
La presencia compasiva y estable es uno de los factores más protectores durante el duelo, es estar presente y disponible para la persona en duelo, no elimina el dolor, pero sostiene y ayuda a dar sentido.
En el proceso de duelo, la vulnerabilidad emocional es extrema, permite que la persona exprese sus emociones, que llore, que se enoje, que repita una y otra vez su historia, que se sienta realmente escuchado, hablar sana, la escucha activa es más terapéutica que las palabras.
De igual manera es importante la validación emocional, reconocer el dolor de su pérdida, que su dolor tiene sentido, que no es exagerado ni incorrecto sentirse como se siente.
Hay una frase muy conocida que dice: “El que pregunta nunca se equivoca”, y ciertamente coincido, es mejor hacer preguntas directas y respetuosas sobre ¿qué podemos hacer o cómo podemos ayudar?, pero … en el caso específico del duelo, se recomienda ofrecer ayuda práctica, con acciones específicas, ayuda con llevarle el super, la comida, llevar o recoger a los hijos, acompañar a hacer algunos trámites, acompañarlo a un evento. Esto, debido a que la persona en ese momento, no tiene claridad para saber específicamente que necesita y menos para pedir ayuda. Es probable que, pasado cierto tiempo, sea menos difícil saber qué es lo que necesita.
Es importante que se respete el ritmo y el tiempo de cada persona, cada ser humano tiene sus propias herramientas, su forma de afrontar sus duelos, recordemos que existen diferentes factores que predisponen a una persona a que se sobreponga de mejor manera de su duelo, como lo explique en el artículo ¿Qué es el duelo?.
Acompañar a alguien en duelo es un acto profundamente humano, no hay fórmulas establecidas, solo presencia de manera empática y compasiva.
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