La carpeta del amor:

Lo que deberíamos dejar listo para el día que ya no estemos.

Por: Ligia Pérez García

Hablar de la muerte suele incomodarnos, preferimos pensar que aún falta mucho tiempo o que ya habrá oportunidad de resolver ciertos asuntos más adelante. Sin embargo, cuando una persona fallece, además del dolor emocional, sus seres queridos suelen enfrentarse a una avalancha de trámites, decisiones y preguntas para las que muchas veces no tienen respuesta.

¿Dónde están los documentos importantes?, ¿Tenía seguros?, ¿Cuáles eran sus cuentas bancarias?, ¿Qué deseos tenía respecto a su funeral?, ¿Existe un testamento? Preparar estos asuntos no significa vivir esperando la muerte, significa reconocer que la vida es incierta y que podemos dejar un camino más claro y menos complejo para quienes amamos.

Quizá todos deberíamos tener una especie de carpeta del amor, un lugar físico o digital donde se concentre la información importante que nuestros seres queridos necesitarían si algún día faltáramos.

  • Acta de nacimiento
  • Acta de matrimonio o divorcio
  • Documentos de propiedades
  • Contratos relevantes
  • Información laboral o de jubilación

Cuando estos documentos están dispersos o son difíciles de encontrar, los trámites posteriores suelen complicarse aún más.

  • Cuentas bancarias
  • Inversiones
  • Créditos o deudas existentes
  • Seguro de vida
  • Seguros médicos
  • Fondos de ahorro o pensiones

No se trata necesariamente de anotar las cantidades que hay en cada una, sino de facilitar la ubicación de la información y los contratos necesarios.

Compartir estas decisiones con anticipación evita que la familia tenga que adivinar qué habría querido nuestro ser querido, así como les compartí los deseos de mis papas para su última despedida, en mi publicación ¿Estamos preparados para la muerte?.

Una carta para tu pareja, los hijos, tus padres o los amigos cercanos, puede convertirse en un regalo invaluable para quienes continúan el camino. Porque al final, nuestros bienes ayudan a resolver asuntos prácticos, pero nuestras palabras pueden acompañar el corazón de quienes permanecen.

Preparar estos temas no acelera la muerte ni atrae la desgracia, por el contrario, puede brindar tranquilidad y evitar cargas innecesarias a quienes más queremos. Quizá nunca estaremos completamente preparados para morir, pero si podemos prepararnos para dejar menos incertidumbre, menos conflicto y más claridad.

Y tal vez, es ese gesto de organización y cuidado, también haya una forma profunda de seguir amando incluso cuando ya no estemos.

Si hoy no regresas a casa ¿sabrían tus seres queridos donde encontrar lo que necesitan y cuánto los amabas?

Si tienen algún comentario los invito a participar y hacer sus comentarios aquí en Apertura Intelectual, también los invito a seguirme en mis redes sociales, Instagram y Facebook, podrán encontrarme como @Ligia_Tanatologa. 

Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:

Te invitamos a que califiques esta información.

ENTRADAS RELACIONADAS


Descubre más desde Apertura Intelectual

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.