Un cronista llamado Hernán Cortés

Por: Francisco Javier Estrada

         La investigación que lleva a saber lo que hace un Cronista en el pasado indígena lleva a resultados de admirable belleza. De sorprendentes personajes, hombres y mujeres por igual. El caso del conquistador Hernán Cortés es prueba de ello: de su talento para conquistar territorios y también para valorar su capacidad de intelectual. El trabajo de un gran estudioso de la personalidad del conquistador español, José Luis Martínez, investigador que en el siglo XX nos aportó lo mejor de la literatura y de la hipnosis que Cortés tuvo sobre él. Dos tomos titulados: Documentos Cortesianos I, 1518-1528 Secciones I a II / y el tomo II, 1526-1545 / Sección IV. Juicio de Residencia, son prueba de aquello que sucedió en esos años en que nacía en el centro de América, donde el reino de las culturas de pueblos originarios tuvo esta epopeya que para su mal han de sufrir los pueblos prehispánicos para su cruel destino de muerte y esclavitud por cerca de 300 años hasta el 1821.

En página 9 de estos 2 tomos dice Martínez: “El cúmulo de documentos / la personalidad de Hernán Cortés se distingue entre las de sus contemporáneos por contar con un cúmulo de documentos, escritos o encargados por él o dirigidos a él. Además de sus Cartas de relación, escribió, dictó o promovió instrucciones, ordenanzas, memoriales, demandas, defensas, acusaciones, probanzas, interrogatorios, recibos, contratos, documentos sucesorios, cartas personales y testamento; y recibió cédulas, provisiones, instrucciones, nombramientos y cartas reales o de los órganos de gobierno, e informes, denuncias, reclamaciones, demandas, acusaciones, cuentas, procesos y cartas privadas. Esta abundancia documental se debe, en primer lugar, a sus numerosas actividades públicas, aunque también a sus negocios y pleitos. Estos últimos promovidos por él o enderezados contra él, comenzaron con su salida de Cuba y su llegada a tierras mexicanas, lo siguieron hasta su muerte y prosiguieron con sus sucesores. Por lo regular, sus pleitos y gestiones estaban encomendados a sus procuradores, en España y en Nueva España, pero siempre con su designio y su mano tras ellos”.

Nos extraña que el odio y la envidia sigan presentes en el siglo XXI contra el conquistador del mundo náhuatl y de todas esas culturas que eran dueñas del centro del país. Pensar en que conocer a un personaje como Hernán Cortés, resulta difícil compararlo con cualquier rey, presidente o gobernante de estos últimos 500 años en América. Cierto, uno de los gobernantes más importantes que haya pisado América en toda esta historia desde la llegada a el Nuevo Continente en 1492 por Cristóbal Colón. De tal altura es su personalidad de líder e intelectual, prueba de ello son sus Cartas de relación, con las cuales informa a su rey de España lo que sucede en este territorio lleno de riquezas sin par.

Al reflexionar sobre la personalidad del conquistador, resulta difícil encontrar otros ejemplos parecidos en su preocupación por los documentos de todo tipo. Por lo general los políticos que gobiernan tienen poco afecto por los archivos de todo tipo. No saben que en ellos se guarda la memoria de los pueblos y hasta su propia biografía. No saben que la historia no la escriben los conquistadores ni los conquistados, sino los escritores que son en buena parte los historiadores como Luis González y González, Guillermo Bonfil Batalla, Edmundo O’Gorman y Enrique Flores Cano. O cronistas como Guillermo Prieto, Salvador Novo y Carlos Monsiváis.

Los archivos son tesoro para el cronista y no sólo para el historiador. Para estos dos tomos invaluables recopilados por el admirable José Luis Martínez, un tesoro humano de la investigación de nuestra patria, en su introducción escribe: “Procedencia de los documentos y recopilaciones / de dos grandes repositorios, el Archivo General de Indias, de Sevilla, y el Archivo General de la Nación, de México, que guarda este último la más importante colección cortesiana llamada Archivo del Hospital de Jesús, procede la mayor parte de los documentos aquí reunidos.

Algunos se encuentran en otros archivos españoles, como el de Simancas; estadounidenses, como los de la Colección Harkness, en la Biblioteca del Congreso de Washington; o mexicanos, como algunas cartas y cédulas que se recogen en las Actas de cabildo de la ciudad de México, en cedularios del antiguo ayuntamiento, en el Cedulario de Puga o contratos que guarda el Archivo de Notarías; o bien en la antigua Biblioteca Imperial de Viena, como algunos documentos que figuran en el Códice de Viena, S.N. 1 600, que contiene principalmente las cinco Cartas de relación”.

Al leer este mundo de documentos y materiales de estudio se comprende el valor intelectual del conquistador. Alejando de su patria reposando en la Ciudad de México, precisamente en la sede del primer hospital fundado en los dominios de la Nueva España: El Hospital de Jesús. ¿Cómo es que los orgullosos españoles no tienen afecto a quien tanto les legó en territorio, en posesión de seres humanos que esclavizaron o mataron sin piedad? Estudiar la vida de Cortés es tomar en célula los males y bienes que trajo España a estos territorios de América Latina.

El Cronista llamado Hernán Cortés, escribió y refirió lo que vio y vivió, tal es lo que en el tomo Uno de los Documentos Cortesianos, aparece: “39 provisión de Hernán Cortés designando a Gonzalo de Salazar y a Pero Almíndez Chirinos para reemplazar a Alonso de Estrada y Rodrigo de Albornoz como sus tenientes de Gobernador en Nueva España / Vila del espíritu Santo-Coatzacoalcos, 14 diciembre de 1524 Y Yo, Fernando Cortés, capitán general y gobernador desta Nueva España y sus provincias por Sus Majestades, digo por cuanto los días pasados, estando yo de partida de la ciudad de Tenuxtitan do continuamente he sido, para venir a visitar y pacificar a algunas provincias destas partes de la Nueva España y a entender en otras cosas cumplideras al común de los vasallos e naturales dellas, dejé por mis lugartenientes al licenciado Alonso de Estrada e Rodrigo de Albornoz, tesorero y contador de esta Nueva España por sus Majestades”.

Infinidad de documentos son los que escribe Hernán Cortés por múltiples motivos en un territorio que es nuevo ante el nuevo mundo que nacía. Hace bien nuestro investigador José Luis Martínez, que tales documentos le permiten hacer su biografía de Hernán Cortés, para valorar una de las más complejas personalidades de cualquier conquistador y líder de la historia humana. Bueno es que leamos sus Cartas de relación y estos Documentos Cortesianos para comprender el valor de un español que tuvo en su tiempo una vida de asombrosas proezas.Seguir la huella de los Cronistas en la historia es vivir a plenitud.

Sígueme en mis redes:

Sigue Apertura Intelectual en todas nuestras redes:

Te invitamos a que califiques esta información.

ENTRADAS RELACIONADAS


Descubre más desde Apertura Intelectual

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.