Y México, no le pega al gordo…

Por: Víctor Manuel Reyes Ferriz

Desafortunadamente nuestro país no obtiene primeros lugares a nivel mundial tan seguido, sin embargo, desde hace algún tiempo nos hemos mantenido “a mucho orgullo”, en el primerísimo lugar, de ser el país con mayor número de obesos, con un gran índice de sobrepeso y si no hacemos algo al respecto, pronto encabezaremos la lista de obesidad mórbida.

Empecemos por descifrar la forma en que es medible la obesidad. Existe un sistema denominado Índice de Masa Corporal (IMC), que es el que nos proporciona un estimado acerca del nivel de grasa que nuestro cuerpo tiene, y es representado por kg /m, esto es, que la fórmula a emplear es dividir nuestro peso entre nuestra estatura , ojo, debemos primero elevar al cuadrado nuestra estatura para que ese resultado sea el número entre el que dividamos nuestro peso, y si el resultado nos indica un número que vaya desde 30 hasta 39.9 nos encontramos en la demarcación de obesos. Cabe mencionar que este sistema no es del todo seguro si únicamente realizamos esta operación, ya que, es necesario contemplar la proporción de tejido muscular y adiposo, la densidad de los huesos, edad, sexo y algunos otros factores que solo los especialistas pueden determinar con exactitud, asimismo, existe otra forma un tanto “casera” para medir la obesidad, y esta es, cuantificando la circunferencia de nuestra cintura, que para las mujeres el máximo sería de 80 cms y de 94 en el hombre para considerarse una persona sana.

Derivado de esta horrible noticia, de ser el país con mayor número de personas con problemas de obesidad, nuestras autoridades sanitarias decidieron impulsar un Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, que reforzará su lucha contra la obesidad y el sobrepeso de la población mexicana, y al mismo tiempo y conjuntamente con las autoridades escolares, propusieron los Lineamientos generales para el expendio o distribución de Alimentos y bebidas en los establecimientos de consumo escolar de los planteles de educación básica, porque la población infantil es un grupo vulnerable y por lo tanto es buena la medida, además de aprovechar que se puede impartir dentro de la currícula escolar, información para el cuidado de la salud, se pretende atacar el problema desde su raíz, empero no por ser partícipe de estas acciones, las autoridades escolares son directamente responsables del problema y mucho menos de ser quienes tengan que corregirlo.

Muchos medios de comunicación, especialistas y población en general, han expresado en últimas fechas que es urgente sacar los alimentos denominados chatarra de las tiendas escolares por ser productos que dañan la salud de los alumnos, o bien, que existen demasiados intereses entre las grandes empresas que los venden, que hacen prácticamente imposible que quieran retirarlos de estos expendios, empero, estoy convencido que, si bien es cierto, que por supuesto que existen intereses y son de tipo económico obviamente, también es cierto que estas tiendas escolares son una opción de alimentación, mas no es una fuente obligatoria de consumo.

Por otra parte, y en voz de la propia Directora del Centro de Orientación Alimentaria, Julieta Ponce quien sustenta la teoría de que la pobreza es un factor que orilla a las familias a recurrir a este tipo de alimentos, de antemano le ofrezco una disculpa si mi teoría la contradice, empero, es mucho mas caro consumir este tipo de alimentos, que frutas y verduras, asimismo, me parece indispensable hacer la diferencia necesaria para el caso de instituciones educativas ubicadas en comunidades rurales, las que se encuentran en la urbe pero en regiones de escasos recursos y las que se encuentran en regiones económicamente beneficiadas, porque es obligado contemplar desde las condiciones económicas, culturales y sociales que se marcan en estos territorios, ya que, al analizar las primeras, encontramos que las costumbres y necesidades nos muestran que los alumnos llegan con el estómago vacío precisamente por el aspecto económico y es muy probable que si sus padres les pueden proporcionar algo de dinero será muy poco y podrán adquirir en estas tiendas, si es que existe en este tipo de escuelas, tal vez una paleta  o un chicle, pero no son ALIMENTOS; en relación a las segundas, probablemente la aportación de los padres es mayor y pueden adquirir un refresco y unas papitas que representan 15 pesos, empero, se puede sustituir por un sandwich y botella de agua que nos arroja la misma cantidad, y para el caso de las últimas, la cantidad que les puedan dar los padres sería lo de menos porque se abre todo un abanico de opciones alimentarias y la decisión es únicamente del alumno; atendiendo este mismo comentario pero visto de otra forma, si los padres fueran un poco mas responsables, podrían adquirir en la central de abastos, o en los mercados locales los vegetales necesarios para enviarles a sus hijos una ensalada, que eso es mas que sano, en un recipiente o en una simple bolsita, porque reitero, el chiste de estas tiendas es únicamente proporcionar alimentos para que el estómago no esté trabajando sin alimento, mas no, es la fuente de alimentación, porque los niños llegarán a su casa a comer.

Cabe mencionar que yo no estoy en desacuerdo con estas expresiones, al contrario, excelente que tomen estas medidas, pero, las escuelas no son las principales responsables de este problema, son los padres por no atender debidamente a sus hijos, en segundo lugar las autoridades sanitarias por no regular los contenidos nutricionales de cada alimento que se vende y distribuye en este país, sin embargo parece que la opinión general acribilla a las escuelas como si fuera una fábrica de maquila que produce los gordos de esta nación.

Si consideráramos estas expresiones como la verdad absoluta y siguiéramos estas medidas, terminaríamos exigiendo que los supermercados, las tienditas de las esquinas y cualquier comercio que expendiera estos alimentos, debería ser cerrado porque atenta contra nuestra salud, pues obviamente sería una tontería verdad, porque precisamente para eso existe la LIBERTAD, y por supuesto que conlleva a grandes responsabilidades, como es el saber tomar buenas decisiones y cuidar nuestra salud, porque si no logramos difundir una cultura de mantenerse sano, ejercitarse todos los días, comer balanceadamente y todo lo que implica una alimentación completa, así podríamos llegar a cerrar muchas fábricas pero seguiríamos buscando responsables a quien aventarle la bolita y nunca aceptar que cada quien es lo que come; esto Licenciada Ponce, si es responsabilidad de la Secretaría de Educación.

Como último punto me gustaría precisar que no debemos de preocuparnos únicamente por el problema de obesidad en México, pues es claro que los trastornos alimenticios son cada vez mayores entre nuestra población, al grado de encontrarnos con datos del Instituto Nacional de Nutrición, que reflejan una población mayor a los dos millones que presentan Bulimia y otra cifra similar con respecto a la Anorexia; así que señoras y señores, debemos cambiar por completo nuestros hábitos alimenticios, para los gorditos, hacer ejercicio mas no dejar de comer de devolver la comida, y para aquellos con otros trastornos, empiecen a comer pero de manera moderada y balanceada.

Espero tus comentarios y sugerencias al correo lic_reyesferriz@yahoo.com

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