Lady Bird

De Greta Gerwig

Por: Daniel Sánchez Castro.

En esta semana les traemos una película para analizar totalmente distinta, una película que podría ser considerada cruda, un filme que va dirigido a todos aquellos que se pregunten sobre las formas de relación entre padre e hijos y las formas de crianza. Comenzaré platicándoles un poco sobre la trama y como suelo decirles, bajo la adevertencia de spoilear un poco; así que, bajo advertencia no hay engaño.

Lady Bird es un filme ambientado meses después de los atentados de las torres gemelas en el fatídico 11 de septiembre, la trama se desarrolla con el ambiente generalizado de aquellos años, con miedo y a la espectativa, específicamente en un poblado de California muy alejado de los sucesos. Christine, es una adolescente de 17 años que tiene intenciones de comenzar su vida de adulto pero con el anhelo de hacerlo muy lejos de sus padres, de su mirada y su protección; desde la primer escena, nos muestran la relación áspera que tiene la adolescente con su madre, pues esta última, con miedo e incertudumbre de lo que ocurría en el mundo, intenta persuadir a su hija que sus ideales están en el terreno de la fantasía, la madre argumenta con justificaciones “adultas” que el dinero no alcanza para poder sostener los sueños de su hija, mientas Christine con explicaciones “adolescentes” pide que hipoteque la casa para así poder apoyarla… esta discusión donde ambas, no cederán, va a concluir en lo que llamamos acting out (en breve explicaré este concepto) al aventarse del auto en movimiento.  Recordemos que cuando las palabras se agotan, el cuerpo actúa, reacciona y en ocasiones, compromete nuestra propia seguridad, en este caso, concluye con algunos huesos rotos.

En lo personal pondría este filme como una historia realista, donde refleja la complejidad de la adolescencia, no únicamente como un momento de cambios físicos, sino también, como un descubrir el extraño funcionar del mundo, tocando temas como el primer amor que conlleva a la primer desilusión amorosa, el primer encuentro sexual, el peso de la amistad, el costo del dinero y claro, la salida de los límites de los padres y la creación de las propias fronteras psíquicas.

Trataré de enfocarme en este último punto, específicamente en el amor de la madre por un hijo que se vuelve aplastante y a la par, la intolerancia de un hijo por sentirse asfixiado por ese amor traducido como sobreprotección. Culturalmente se puede pensar que a un hijo, entre mas se le cuida más se le quiere, sin dar cuenta de los efectos psíquicos que puede traer esta situación, me refiero a la de coartarlos de la posiblidad de expeimentar, de crear sus propias creencias e ideologías. La película hoy comentada, nos regala una extraordinaria forma de cuestionar ese amor excesivo. Curiosamenrte entonces se podría agregar que el amor de madre es renunciar a la idea de que ese cuerpo y esa alma no le pertenece, una renuncia que representa un verdadero acto de amor. Dar la libertad a un hijo y soportar el vacío que pueda generar esta decisión, son los verdaderos problemas que representa el viaje de la crianza entre padres e hijos.

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