La migración

Por: Luis Roberto Peralta Hernández

A últimas fechas el tema de la migración ha estado en la palestra no sólo en el ámbito nacional, sino que en realidad, es un fenómeno social mundial, el cual puede ser analizado desde diversas aristas como son: la económica, política, legal, laboral, cultural, entre muchas otras.

Cuando escuchamos hablar de migración o de migrantes quizás, lo primero que viene a nuestras mentes, es de los mexicanos que buscan consolidar el llamado “sueño americano” para buscar tener una mejor calidad de vida para ellos y sus familias, las cuales en la mayoría de los casos sobreviven en nuestro país a través de las remesas, sin embargo, como ya ha sido comentado, éste fenómeno de trascendencia actual, no es privativo de México o de las regiones de Centroamérica que buscan llegar a los Estados Unidos de Norte América, por razones de índole económico, ya que podemos recordar que hace meses existieron caravanas de africanos que buscaban asilo en Europa o bien, aquellos pobladores de Afganistán que lucían desesperados por salir de esa nación con el triunfo y ascenso al poder del grupo Talibán en agosto del 2021, quizás podríamos recordar la erupción del volcán de las Islas Canarias en septiembre pasado y que obligó a los pobladores a salir de sus lugares de origen para salvaguardar su integridad poblando movilizándose a un espacio nuevo para ellos.

Pero ¿Qué es la migración y qué nos dice la ciencia jurídica al respecto?

Los ejemplos mencionados en el párrafo anterior, sirven para analizar que la migración no es un tema sencillo, el ser humano desde sus orígenes y en nuestra esencia aún persisten rastros de nomadismo, el hombre vivió en un lugares en los que existían las condiciones de seguridad, comida, espacio, etc., en circunstancias que le fueren favorables y que, una vez agotados esos recursos se diera la migración a otros sitios, que le permitieran la subsistencia del individuo y del grupo, los cuales en ocasiones ya eran ocupados por otros grupos sociales.

La migración entonces, la podemos definir como el grupo de personas que, sin importar su tamaño, volumen o composición y que forman parte de una población de un espacio geográfico determinado, deciden moverse a otro espacio ya sea del mismo territorio o hacia el territorio de otro Estado independientemente de las causas que los motivan.

Para el caso de nuestro país, los Derechos Humanos y las Garantías consagradas por el sistema jurídico mexicano protegen a todas las personas que se encuentren dentro del territorio nacional, independientemente de la o las condiciones migratorias que se hubieren presentado al ingresar al mismo, es decir, que no importa la forma o la calidad jurídica con que cuenten, ya que desde el momento de estar en nuestra nación, la protección de las leyes les amparan.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su informe sobre las migraciones en el mundo 2020, el número estimado de migrantes internacionales fue de 272 Millones de personas, el equivalente al 3.2% de la Población Mundial de ellos, 164 millones fueron por cuestiones de índole laboral obteniendo un valor mundial total de remesas internacionales de 689,000 millones de dólares americanos.

Considerado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), es el Corredor migratorio México – Estados Unidos como uno más transitados del mundo, en gran medida al ser el vecino país del norte el principal destino para la migración a nivel mundial, nuestro país ha reportado en últimas fechas grandes caravanas de migrantes mayoritariamente centroamericanos que sufren durante su estancia en la República Mexicana de grandes dificultades y abusos, quizás igual o más que las que sufrían en sus países de origen.

Como ha sido compartido en colaboraciones anteriores, la esfera jurídica de cualquier persona que se encuentre dentro del territorio nacional, incluye todos los derechos consagrados en nuestros textos legales y, en materia de Derechos Humanos, aquellos contenidos en Tratados Internacionales de los cuales el Estado Mexicano sea parte, tal y como lo consagra la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos y de manera específica el artículo 6 la ley de la materia que es la denominada Ley de Migración publicada en el Diario Oficial de la Federación el día 25 de Mayo de 2011.

De manera específica y en términos de la ley de la materia, nuestras autoridades deberán de velar en todo momento por que se les respeten de manera específica los siguientes derechos: a la nacionalidad, a la libertad de tránsito; a la seguridad jurídica y al debido proceso, a la asistencia consular (cualquier autoridad del Estado Mexicano que detenga a una persona extranjera tiene la obligación de informarle sobre su derecho a contactar con la autoridad consular de su país de origen y de facilitar tal comunicación, así como permitirle recibir la visita del personal consular); a no ser incomunicado; a un intérprete o traductor, la no discriminación, a la protección de la unidad familiar, no ser criminalizado, a un alojamiento digno; a no ser detenidos en las inmediaciones o dentro de albergues.

Del mismo modo tendrá derecho a solicitar asilo, quienes sean sujetos de persecución por motivos de orden político.

Otra figura jurídica relevante dentro del presente tema y que de igual manera forma parte de los derechos de los migrantes implica solicitar el reconocimiento de la condición de refugiado; ésta consiste en que toda persona extranjera que se encuentre en territorio nacional y no pueda o no quiera acogerse a la protección de su país de origen, debido a fundados temores de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a determinado grupo social y opiniones políticas, o que haya huido de su país porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por violencia generalizada, agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva de los derechos humanos y otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público, tiene derecho a solicitar la protección internacional de México.

Como podemos apreciar, éste fenómeno social, trae como lógica consecuencia, derivado de la gran cantidad de personas que lo realizan, la necesidad del establecimiento de acciones concretas de distintas índoles como lo son las jurídicas, económicas, políticas y de asistencia legal y social por parte de los gobiernos que los acogen, ya que requerirán además de un espacio en el cual residir, contar los servicios básicos propios de la dignidad humana siendo por el otro lado considerados como grupos en situación de vulnerabilidad.

Por cierto, amable lector el 18 de diciembre es considerado como el «Día Internacional del Migrante».

“La migración no es un placer, sino una necesidad ineludible y entonces es un derecho”

Juan Bautista Scalabrini

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