México, religión, tradiciones y diciembre.

Por: Víctor Manuel Reyes Ferriz.

Comienza el doceavo y último mes del año, con lo que las actividades  laborales empiezan su declive y los festejos o reuniones familiares, con amigos y compañeros de trabajo, toman ventaja y se hacen presentes todos estos días, a todas horas y en todos lugares como bares, restaurantes, casas particulares y oficinas.

Las primeras actividades que se realizan en este tiempo, son las peregrinaciones que se llevan a cabo hacia la Basílica de Guadalupe, donde personas de todo el país acuden a este recinto para dar gracias a la  Virgen Morena, pedirle favores para mejorar economías, cuestiones personales de salud e incluso de familiares o amigos. Probablemente en estas fechas es cuando los mexicanos nos acogemos con mayor fervor a nuestras creencias religiosas y las ventas de artículos de esta naturaleza presentan un incremento exorbitante. 

El hablar de la Morenita del Tepeyac, es complicado cuando tratamos de asentar algunas posturas diferentes a lo que comúnmente estamos acostumbrados a creer o escuchar; sin embargo, me gustaría plantear una de éstas, ya que es información bastante interesante si logramos separarnos un poco de nuestras creencias, y le damos una oportunidad a los hechos con pruebas y no solo basarnos en los milagros y la fe.

Lo que quiero comentar aquí es, que nuestras creencias religiosas fueron modificadas por los españoles al momento de la conquista y específicamente en el episodio de la evangelización, por lo que se valieron de figuras similares que los antiguos indígenas mexicanos veneraban para implementar a quienes se les debía rendir pleitesía como hombres católicos. En este aspecto encontramos que la Virgen de Guadalupe es la evolución de la Diosa Tonatzin o Ylamateuctli quien tenía su templo precisamente en el cerro del Tepeyac, donde ahora se encuentra el recinto católico más concurrido del mundo, la Basílica de Guadalupe; sin embargo, la veneración a esta Diosa se realizaba el 22 de diciembre del antiguo calendario, que al ser modificado por orden papal, se convirtió en el 12 de diciembre en el año de 1582 y con esto se fortalece la leyenda de la aparición ante Juan Diego, que se suscitó el 9 de diciembre de 1531.

Se puede entender la manera en que los conquistadores se valieron de toda acción para lograr “meter en cintura” a los pobladores del México del siglo XVI, y por supuesto que si en el momento en que llegan al territorio Azteca, encuentran una población fervientemente devota, y cabe hacer mención que ellos se vieron muy inteligentes, logran implementarles otros “nombres” a sus dioses, pues la estrategia será todo un éxito. Al parecer, el conquistador español Cortés, al pisar nuestro país contaba con un estandarte, y éste era precisamente el de una Virgen, y era de Guadalupe  porque el adoraba a una Virgen española con las mismas características de ser morena y casualmente al lugar donde llega la tez de todos es de ese color, pues tendrán un excelente accesorio para ser bien recibidos.

Existen diversos documentos, estudios y declaraciones del clero de hace muchos años, donde desconocen las apariciones de la Virgen de Guadalupe en nuestro país, más aún, existieron historiadores que nos comentan la forma en que la iglesia armó toda esta historia con el afán de conquistar nuevos territorio, porque si somos un poco fríos con respecto a nuestros dirigentes católicos, el negocio nunca lo van a dejar a un lado, entonces, cuando se trata de implementar sus ideas, logran conjuntar las historias que se daban entre los indígenas pero con las figuras nuevas, y con esto me refiero a que existen leyendas, donde se menciona que la Tonantzin se les aparecía a los pobladores de manera individual y les decía al oído que era lo que tenían que hacer, y como debían conducirse y venerarla; si revisamos la aparición de la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, es exactamente la misma escena.

Posterior al día 12 de diciembre los festejos continúan, y para el día 16 llegan las denominadas posadas que además de ser el pretexto perfecto para continuar con el maratón Guadalupe – Reyes, es un momento en que la convivencia familiar puede ser considerada como óptima, porque todos estamos de buen humor, salimos con nuestros seres queridos a pasar el rato, visitamos a gente que hace años no veíamos, rompemos piñatas, comemos fruta y bebemos ponche, hacemos intercambios navideños, abrazamos a toda persona que se nos cruza en el camino, tenemos una sonrisa envidiable y sobre todo, tenemos como propósito aunque solo dure unos 15 días, de convertirnos en mejores personas.

Las posadas en nuestro país son una tradición que data desde la época prehispánica, empero, con un contexto completamente diferente porque para aquellos años se festejaba la llegada de Huitzilopochtli que era el Dios de la Guerra y se realizaban del 17 al 26 de diciembre; posteriormente con la conquista, los españoles cambiaron nuestras tradiciones de alabar a nuestro Dios “pagano” por la de venerar la llegada del Niño Jesús”, y es cuando se cambian las fechas por algunas que se apegaban a este evento y se quedan establecidas del 16 al 24 de diciembre; también encontramos que la manifestación moderna de éstas, data del año de 1587, cuando fray Diego de Soria logra obtener el permiso correspondiente por parte del Papa Sixto V, para celebrar las llamadas misas de aguinaldo, donde se comienza a introducir este rito con características Cristianas.

En nuestras posadas podemos encontrar una variedad de comida que va desde el tejocote, mandarinas, frutas secas, la colación, caña de azúcar, cánticos y villancicos, luces de bengala, velas, café e inclusive comida en forma, para todos los que intervienen en ellas; por otra parte la actividad también incluye en ocasiones, la representación “teatral” de una pastorela, donde se presenta el recorrido que realizó María y José para pedir precisamente Posada y que la Virgen pudiera dar a luz y con ello llegaran los Reyes Magos a darle sus tesoros al niño Jesús.

En esta actividad podríamos casi asegurar que todos hemos participado por lo menos una vez en nuestro existir, y que algunos de nosotros pudimos disfrazarnos de algún personaje del cual, por lo menos en mi personal opinión, no quedamos muy contentos, o tal vez nuestras familias les encantaba disfrazar a los hijos y repetimos esta acción algunas ocasiones y entonces nos tocó hacerla casi de todos los personajes que intervienen en estas pastorelas; empero, por lo que toca al acto como tal, debemos recalcar que la intensión es que todos tengamos un mismo concepto de las posadas, del camino que tuvieron que recorrer los padres de Jesús para que el pudiera llegar a este mundo; sin embargo, las tradiciones han ido cambiando y las posadas hoy en día no corresponden casi en nada a como se hacían hace unos añitos.

Los adornos que se utilizan no varían casi en todo el mes, en algunos lugares utilizan las calles para recrear ésta actividad  y ponen unos hilos de heno y algunos faroles, entonces las personas van cantando el tradicional “Os pido posada”, tocan las puertas de los hogares, y son rechazados en diferentes ocasiones, para llegar al lugar donde se tiene ya lista toda la comida y la fiesta, y les es abierta la puerta para que pasen y puedan descansar de su peregrinar. Ya que ingresan al hogar donde pasarán la noche, la costumbre es rezar el rosario, y esta tradición es debido a que en este momento de la posada, es el punto cumbre, y el significado es el pedir por la Virgen María para que encuentre un lugar donde dar a luz, y entre cada misterio que se reza, se realiza una reflexión.

Al terminar este ritual, comienza otro bastante divertido, pero que pocos tienen idea del por qué es de esa manera; y es la tradicional piñata, y se dice que las verdaderas piñatas decembrinas, deben tener 7 picos que representan los pecados capitales, y la intensión de romperla es terminar con los pecados de la humanidad y que al hacerlo llegará la alegría, que en este sentido serían los dulces, frutas y demás regalos.

Continuando con el pasar de los días en este mes, llegamos al 24 y 25, donde algunos cristianos, los anglicanos, los protestantes y los católicos celebramos la Noche Buena y la Navidad de una manera bastante familiar y que en pocas ocasiones sufre cambios, ya que, es más común que para la celebración del año nuevo se pueda celebrar lejos del hogar con amigos en algún restaurante, o bien con un viaje, empero, nunca se podrá comparar la diferencia que marcamos quienes practicamos alguna de éstas religiones, entre el nacimiento de Cristo y el fin del año.

Respecto a la navidad, como sabemos existe la tradición de colocar un árbol, que normalmente es un pino,  adornado con diferentes figuras que cuelgan de sus ramas entre las que encontramos esferas, bastoncitos de caramelo, listones, figuras de personajes como muñeco de nieve, letreros con los nombres de los integrantes de la familia, moños, piñas doradas o plateadas, las series de luces o velas en algunos casos, y definitivamente las cartitas tanto para Santa Claus o Papá Noel y a los Reyes Magos; para que en la base de éste, se arme toda una ciudad con el “nacimiento”, que estará esperando que la familia se reúna para poner el mero 24 en la noche, la figurita del niño Jesús en el pesebre que estará rodeado de la figura de San José, la Virgen María, el burro y el caballo tradicional, y en el camino a ésta casa, los Reyes Magos que llegarán con sus regalos.

Probablemente el festejo de la navidad sea muy diferente en algunos países, e incluso en hogares del mismo territorio; sin embargo, algo muy tradicional, es el hacer un intercambio de regalos entre quienes asisten a la víspera de navidad, y además de ser una actividad que tiene su origen precisamente para hacer referencia a los tesoros que le entregaron los Reyes al niño Jesús, es un momento que se pasa en familia con mucho gusto, por otro lado me parece muy extraño que en algunas familias esta época se convierte en una tragedia literalmente, porque se recuerdan a las personas que ya no están con nosotros, o bien se reúnen a pedir por los integrantes de la familia que se cuentan con alguna situación complicada, en lugar de convertirlo en un momento de gozo recordando que se está de fiesta por un nacimiento, y cuando llega el momento de la semana santa que posiblemente deberíamos estar más tristes porque es la muerte, festejamos con todo nuestro ímpetu, me parece verdaderamente una incoherencia.

Con respecto al origen del árbol de navidad, existen diferentes versiones; sin embargo, la que tiene mayor sustento es que proviene de la región Germana, donde se tenía la creencia que era la representación del dios Odín (“padre de todos” según la mitología escandinava), y que consistía en ofrecer un tributo a un roble sagrado, sacrificando a prisioneros de guerras; sin embargo, llegado el siglo VII, un evangelizador Alemán de nombre San Bonifacio aprovechó la forma de este árbol que era un triángulo para introducirlos al cristianismo, esto es, el indicarles la “Santísima trinidad”, es por ello, que a los pies de éste árbol se acostumbra poner el nacimiento.

En resumen, valdría la pena que en esta época decembrina pudiéramos informarnos un poco más acerca del origen de nuestras tradiciones y si deseamos festejarlas, estar completamente conscientes del porque lo hacemos y no solamente dejarnos llevar por nuestras creencias religiosas que hasta cierto punto nos alejan de una verdad que han intentado maquillar desde hace dos mil años. El fondo de estas tradiciones que en verdad vale la pena fomentar, es precisamente el ser sensibles ante las necesidades de los demás, el poder ayudar a la gente que nos rodea y no únicamente buscar nuestro bienestar personal, apoyar a toda persona que se acerque a nosotros y sobre todo convertirnos en un buenos seres humanos todos los días, no solo cuando se acercan estas fechas.

Dato Cultural:

Un día como hoy en 1534, se funda la aldea de Quito en Ecuador; en 1768, se publica la primera edición de la enciclopedia Británica; en 1810, el cura Miguel Hidalgo declara la abolición de la esclavitud en México; en 1822 se desconoce al emperador Iturbide, gracias al Plan de Veracruz; en 1865, se ratifica la treceava enmienda constitucional de los Estados Unidos de Norteamérica, donde se abolió oficialmente la esclavitud; en 1988, Hugo Chávez gana las elecciones de Venezuela.

Espero sus comentarios y sugerencias al correo lic_reyesferriz@yahoo.com

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