Organización del Estado Mexicano

Por: Luis Roberto Peralta Hernández

Todos nosotros, estimado lector, a lo largo de nuestro camino escolar y quizás desde que cursamos la educación primaria, hemos recibido por parte de nuestros docentes mucha información de distintos rubros de las ciencias.

Así, nos han enseñado, a grandes rasgos, como se lleva cabo la organización de la nación mexicana y hemos tenido la oportunidad de repetir de manera constante, temas como la forma de gobierno, la “mal llamada por algunos” división de poderes (me permitiré ahondar al respecto más adelante dentro de la presente colaboración), entre otros temas afines, sin embargo, ¿Realmente conocemos la importancia que revisten esos conceptos dentro de las dinámicas sociales que la realidad actual nos ofrece?.

Como ha sido comentado en colaboraciones anteriores, el presente tema surge a partir de mi deseo de compartir con ustedes lo relacionado con la ahora tan mencionada “Reforma Eléctrica”, que será abordada el próximo año por el Congreso de la Unión y que puede ser analizada desde varias aristas y que serán motivo de colaboraciones posteriores dentro del presente espacio, pero se preguntarán ¿Qué tiene que ver con el presente tema?, pues bien ha consideración de su servidor bastante, puesto que de primera intención la conformación de las Cámaras posterior a los resultados de las elecciones intermedias del presente año, así como el cabildeo que se haga de la misma dentro de las distintas fracciones parlamentarias traerá como lógica consecuencia altos beneficios o grandes perjuicios a la denominada 4ta transformación.

Consideré del mismo modo oportuno, el tratar de compartir con ustedes, lo relacionado con los procesos que se tiene que seguir para lograr una reforma como la que se plantea para, posteriormente, tratar de analizar el contenido de la misma.

En éste sentido y a manera de análisis, hablar de forma de gobierno y forma de Estado sin dos conceptos diferentes, debemos partir de la premisa de considerar que la primera hace referencia a la forma en cómo el poder constituyente (órgano encargado de la creación de la Constitución) consideró oportuno el crear a los órganos del Estado (poderes constituidos) para lograr que a través del ejercicio de sus funciones se materialicen los grandes objetivos nacionales y los ideales consagrados en la Constitución, formando parte de las decisiones políticas fundamentales de la nación.

Para el caso de nuestro país, la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, dentro de su artículo 40 sostiene que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.

Sustentada en la idea de la voluntad popular cuyo ejercicio del poder se delega por parte del pueblo en favor de los gobernantes mediante el sufragio, la idea de constituirnos como una Federación tiene hondas raíces de semejanza con la Constitución de los Estados Unidos de América, pero con una salvedad, al explicar este último, surge la duda acerca de si en efecto o más bien, en la práctica somos una Federación o no, me explico:

La doctrina sostiene que la Federación es la unión de varios estados libres y soberanos que, a la firma de una Acta Constitutiva, crean un ente jurídico mayor que los representará en el contexto internacional y que velará por tomar las decisiones necesarias para determinados y específicos asuntos de competencia común, recociendo la potestad al interior de cada estado para la toma de las decisiones específicas; es decir: estados libres se unen para cuestiones específicas, sin embargo, la historia de nuestro país da algunos tintes de haber sido al revés, primero es la Federación y luego se crearon los estados, acaso esto tendrá que ver con el analizar si en verdad nuestros estados en realidad son libres y soberanos. Como siempre usted tendrá la mejor opinión.

Volviendo al tema que nos ocupa dentro de la presente colaboración, el artículo 49 sostiene que: El supremo poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Tal y como lo mencioné en párrafos que anteceden, existen diversos estudiosos de la ciencia política y jurídica que sostienen que, considerar, tal y como nos ha sido enseñado a lo largo del tiempo y que es mencionado de manera recurrente por autoridades y medios de comunicación, es equívoco decir que el poder se divide en tres ya que, sostienen que en realidad el poder del Estado es uno solo y que por ende no puede ser dividido pues pierde su esencia, verbigracia, podemos comparar al poder del Estado como un reloj dentro del cual existe una manecilla que cuenta los segundos, otra los minutos y una más las horas, de tal manera como no podemos ni debemos concebirlos como entes aislados ya que uno hace que el otro pueda cumplir con su misión y así sucesivamente sin que puedan verse de manera independiente o “dividida”; por tanto coincide con lo descrito por Montesquieu en relación a la teoría de los pesos y contrapesos en el ejercicio del poder.

Aunado a lo anterior, mención y análisis aparte habría de tener la ubicación jurídica en que deberíamos colocar a todos y cada uno de los órganos que por decisión de cada uno de los entes de gobierno gozan de “autonomía”, situación que si me lo permiten y si es de su interés, citando un viejo refrán, esa… es otra historia, que será abordada en próximas colaboraciones

Como es bien sabido el ejercicio del Poder Ejecutivo es depositado en un solo individuo que, para el caso de nuestro país es denominado Presidente de la República, el ejercicio del Legislativo en el Congreso de la Unión que se integra por 500 Diputados Federales y 128 Senadores, electos bajo distintos principios y que también ha sido motivo de “análisis” acerca de justificar o no el número de miembros; y el Poder Judicial cuyo máximo Tribunal es la Suprema Corte de Justicia de la Nación (cabe hacer mención el curioso origen de la denominación que tiene nuestro máximo tribunal con mal sintaxis del idioma español ¿lo habían notado?) y que se integra por 11 Ministros y que en próximas fechas sufrirá modificaciones en su estructura.

Es común que escuchemos de manera constante pero errónea para nuestro sistema jurídico, términos tales como cámara alta, cámara baja, primer ministro y ello tiene un porqué, solo que, para opinar hay realmente que conocer.

“La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios con los que fué fundado”

Charles Louis De Secondant Barón de Montesquieu

Un comentario en “Organización del Estado Mexicano

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